28 de julio de 2014 / 05:08 p.m.

Desafortunados comentarios de un candidato que generaron acusaciones de racismo podrían despejar el camino del ex jugador del Milan Demetrio Albertini a la presidencia de la federación italiana de fútbol.

El único rival del Albertini, Carlo Tavecchio, se vio sumergido en un escándalo tras declarar que "en Inglaterra seleccionan a los jugadores sobre la base de su profesionalismo, mientras que nosotros decimos que 'Opti Poba' (nombre ficticio) está aquí: antes comía bananos y ahora está de titular del Lazio, y nos parece bien".

La declaración motivó denuncias inmediatas de racismo y la propia FIFA pidió una investigación.

El organismo rector del fútbol expresó en un comunicado alarma por los "informes de prensa sobre supuestos comentarios racistas de uno de los candidatos a la presidencia de la federación italiana".

"La FIFA le ha escrito una carta a la federación italiana pidiéndole que tome las medidas indicadas para investigar el tema e informar a la FIFA", agregó. "En su carta se le recordó a la federación italiana que la lucha contra el racismo es una de las grandes prioridades de la FIFA".

Tavecchio tiene 71 años y es el presidente de las ligas de aficionados de Italia. Aspira a reemplazar a Giancarlo Abete, quien renunció a la presidencia de la federación junto con el técnico de la selección Cesare Prandelli tras el fiasco de la Copa Mundial, en la que Italia no sobrevivió a la primera ronda.

Él y Albertini son los únicos candidatos y el escándalo ya le restó apoyo a Tavecchio.

"Fiel a sus valores éticos y civiles, y a la luz de las recientes declaraciones del señor Tavecchio, (Fiorentina) considera que ya no es sostenible su candidatura", declaró el presidente del club viola Mario Gochnini a medios italianos.

El político de derecha Mario Borghezio, por su parte, dijo a una agencia italiana que Tavecchio estaba siendo víctima de la "policía del pensamiento".

Sostuvo que el dirigente dijo algo "sin pensarlo" pero que "no tiene nada de racismo ni de discriminación".

"Son cosas que dice la gente sin que se sospecha que son racistas", añadió.

AP