17 de enero de 2015 / 10:34 p.m.

Un reportero le preguntó al delantero por qué le estaban vendando la mano izquierda en el entrenamiento, pero la respuesta de Robben fue sorprendente.

"¡Me mordió un cocodrilo!", mencionó el mundialista.

Actualmente el causante de la famosa frase, "No era penal", luce una férula en el antebrazo y tiene muy hinchados tres de sus dedos, obviamente no fue causado por las mandíbulas de un caimán, sino de un golpe que se dio contra un banderín durante la sesión preparatoria.

"Fue cuando estaba sacando una bola de billar del agujero en el que había caído", finalizó con otra broma el jugador del Bayern Munich.

Las respuestas del atacante causaron alarmas en las redes sociales, aunque se confirmó que el ex madridista no hablaba en serio.

DIEGO MORENO