30 de enero de 2013 / 09:13 p.m.

México • La más reciente novela de Javier Cercas, Las leyes de la frontera (Mondadori, 2012), se puede leer como un retrato de la vida social que se vivió durante la transición española o como un panorama de las ambigüedades éticas y morales de la sociedad; quizá sea un relato sobre la construcción de los mitos, de la idealización de los personajes, en este caso a partir de grupos de delincuentes juveniles.

Pero por encima de cualquier temática, el narrador la defiende como una historia de amor, sobre todo de desamor, dentro de una obra que intentó ser la más ficticia de todas las del escritor, aunque de muchas maneras acabó por convertirse en otro acercamiento al pasado de su país.

"Este libro es menos histórico y político comparado con los anteriores, pero inevitablemente tiene que ver con la historia, si bien para mí es, fundamentalmente, una larga y compleja historia de amor. Es verdad que me he dedicado un poco a meterles el dedo en el ojo a mis compatriotas. No sé por qué. Eso es por espíritu de contradicción o porque a lo mejor es nuestro oficio.

"Hay otro asunto que tampoco es deliberado ni lo esencial del libro, pero sí importante: un fenómeno muy curioso que se produjo en España en los años setenta y ochenta, como se ha producido en otras sociedades en otros momentos determinados: la aparición de la delincuencia juvenil, una auténtica floración en el momento en que hay más adolescentes en España", dice el autor a MILENIO.

Una novela acerca de un grupo de delincuentes juveniles, en la etapa de la transición española tras la muerte de Franco, en particular la indagación sobre uno de ellos, convertido en un mito para la sociedad española es lo que le permite a Javier Cercas ofrecer una reflexión de las formas de mitificación en torno a delincuentes convertidos en verdaderos héroes.

"Vuelvo a ese fenómeno porque formó parte de mi propia biografía. Tengo muchos elementos en común —al menos en principio— biográficos con El Gafitas (uno de los personajes de la novela): vive donde viví de adolescente y es un emigrante español en Cataluña como yo; tiene mi misma edad, aunque yo nunca crucé la frontera ni nunca me sumé una banda de delincuentes como él lo hace".

Una mirada histórica

Con sus anteriores novelas, Cercas ha contribuido a contar pasajes poco atendidos de la historia de España, como en Soldados de Salamina o Anatomía de un instante, lo que de alguna manera le permite traer al presente épocas nada gratas: jóvenes que desaparecieron, entre otras razones, porque si bien en España no hubo una guerra abierta durante la transición, sí hubo una secreta, que fue la de la heroína, porque los protagonistas del libro mueren de manera prematura “víctimas de la violencia o de las consecuencias de la heroína.

"Los chicos expresaban muy bien la incertidumbre, el temor con que la gente contemplaba el futuro de un país que estaba cambiando, que experimentaba un cambio vertiginoso hacia la democracia, a la libertad; ésta es estupenda, pero da miedo. Ellos encarnaban las contradicciones y los temores de aquel momento, como quizá no lo encarnaba nadie más".

Cercas promueve en México su nuevo libro, aparecido ya hace unos meses en España, con lecturas que no dejan de sorprenderle porque, más allá de los elementos históricos que se han querido adosar a la novela, lo más importante se encuentra en otra parte: en el amor, pero también en la vida.

"Un amigo llama a mi obra una especie de thrillers existenciales: novelas policiacas en las cuales lo que se dirime no es quién mato a quién, sino cosas que atañen a la moral, a la política, a la existencia, al fin y al cabo. Esta es una novela de ambigüedades y de incertidumbres, aspectos que también definen a la realidad".

En la novela, asegura el escritor, no hay una verdad nítida e inapelable, sino verdades contradictorias; los personajes son esencialmente ambiguos: creen ser una cosa y son otra, se engañan permanentemente acerca de la realidad de ellos mismos, porque los seres humanos somos bastante complejos.

"Estamos hechos de muchas cosas: de bien y mal, de blanco y negro, de heroísmo y cobardía; además, nunca alcanzamos a comprender del todo la realidad, ni a comprendernos a nosotros mismos ni a los demás. Estamos rodeados de sombra", concluye Javier Cercas.

Las leyes de la frontera se presenta hoy, a las 19:00 horas, en el Centro Cultural de España, Guatemala 18, Centro Histórico, con los comentarios de Rafael Pérez Gay y Carlos Puig.

JESÚS ALEJO SANTIAGO