3 de enero de 2014 / 09:37 p.m.

Una década atrás, un hombre terminaba con el dominio italiano y francés en la división de motocicletas del Rally Dakar.

En contra de todas las creencias, Joan Nani Roma demostraba al mundo que la nacionalidad no importaba para ser exitoso, y con 31 años arribó al Lago Rosaen Senegal para proclamarse campeón de esta competencia y convertirse en el primer español en lograrlo.

Diez años después, Roma se encuentra listo para tomar una nueva largada en el Dakar este 4 de enero en Rosario, Argentina,como parte del equipo alemán X-Raid a los manos de un Mini Countryman.

Junto con el francés Stéphane Peterhansel, es uno de los favoritos para pelear por el triunfo general en la división de automóviles, que en caso de conseguirlo, lo convertiría en el primer ibérico en ganar las dos divisiones.

Como una mirada para atrás, Nani recuerdalo complicado que fue llegar a convertirse en un contendiente por el triunfogeneral en el Dakar 2004, mismo que inició el 1 de enero en Clermont-Ferrand,Francia, para terminar el 18 en Senegal, cuando aun la prueba se desarrollabaen las dunas del desiero del Sahara, donde no ha regresado desde la amenaza terrorista del 2008.

"Conseguir esa victoria fue duro para mí,más duro que para otros ganadores. En ediciones previas cometí errores, enotras tuve problemas mecánicos, y por eso perdí. No tuve suerte en esasocasiones. En el 2000 gané cuatro etapas y estaba con 20 minutos de ventaja enel liderato general, pero a dos días del final se rompió el motor. Ese fue elaño en que yo trabajé bien, hice una carrera fantástica, pero estoy feliz conmi carrera de motociclista. Obvio quisiera haber ganado más veces el Dakarantes del cambio a coches", expresó Roma en entrevista con La Afición.

Los franceses no dejarían fácilmente que unespañol se alzara como el mejor de la competencia en el 2004. A su caza seencontraba Richard Sainct y Cyril Despres, el actual monarca de la serie.

"Toda la carrera fue difícil. La lucha fuecon Richard Sainct y toda la carrera mantuvimos una diferencia entre siete ytres minutos. En el Dakar una ventaja de uno, dos, u ocho minutos, eso es nada.Siempre estábamos presionado, porque con esa diferencia debías ir más rápidocada día; fue una experiencia hermosa. Hice una carrera buena, no perfecta,pero gracias a la experiencia logré ganar", señaló.

Ese estilo agresivo de Roma, un hombre quesiempre aceleraba, se convirtió en su sello característico; y es que si bien elrally raid exige constancia para él era necesario presionar y no serconservador. Con el paso de los años, admite ha modificado su manera deconducir, en especial, cuando pasó a manejar en la división de coches a partirde 2005.

"Tal vez, al principio, en los automóvilesdeseaba ser muy veloz. Después del accidente en que murió mi copiloto (HenriMagne – Rally Marruecos 2006), bajé un poco ese ritmo y cambié un poco elestilo, sin embargo, yo soy Nani Roma, ahora soy más experimentado que antes.Cuando empecé en motocicletas era muy veloz, pero menos experimentado".

Con ese conocimiento que le han dado losaños considera que es el momento que ha esperado, y cuenta con lo necesariopara darle batalla a Mr. Dakar, Stéphane Peterhansel, ganador en 11 ocasionesdel Dakar y de las dos últimas ediciones. Aunque son compañeros del mismoequipo, él no busca facilitarle la vida.

"En la vida personal él (Peterhansel) es unamigo, es alguien que le gusta andar en motocicleta y tenemos cosas en común,tenemos una buena relación. Pero en la carrera es un rival, eso es seguro.Quiero ganarle a él", finalizó.

LUIS RAMÍREZ