EDUARDO TORRES | @EDUTORRESR
11 de julio de 2018 / 12:01 p.m.

No fueron necesarios los tiempos extra ni los penales, en 90 minutos Francia pudo ganar el 1-0 la primer semifinal de la Copa del Mundo ante una Bélgica que estaba siendo para muchos la revelación de este mundial, ¿fue un resultado totalmente justo?

De inicio, Francia formó con su habitual 4-3-3 y Bélgica iniciaba con un sistema 4-2-3-1 pero que a lo largo del juego se iba modificando a 3-4-3, sobretodo al momento de atacar, regresando siempre a la base de su juego.

La forma de plantear el partido hizo que el dominio del juego estuviera dividido en la primer parte, puesto que inició siendo mejor Bélgica pero para el cierre de estos primeros 45 minutos fue Francia quien cerró más fuerte y tuvo más aproximaciones al arco del conjunto belga.

El dominio, como ya se dijo, se dividió, pero el orden táctico no se perdía. Fue Francia quien decidió replegar más y mantenerse con su 4-3-3 durante una buena parte del partido solo en 30 metros, muy ordenados para tratar de recuperar la pelota y salir en largo con dos opciones: conducción de Mbappe o lance a Giroud. En varias ocasiones lo lograron, incluso lances cruzados hacia la izquierda con Griezmann, pero no siempre podían ganar el duelo individual, y si lograron plantarse frente a Courtois, este demostraba por qué ha sido uno de los mejores arqueros de la Copa del Mundo.

Bélgica intentó atacar con los carrileros y con los centrocampistas, pocas veces pudieron hallar a Romelu Lukaku con espacios para poder orientar la mejor característica de esta selección: los contraataques, ser frontales, verticales y letales. Didier Deschamps supo aislar a este delantero del Manchester United, primero quitándole cualquier opción de tenencia de balón por él mismo y luego privandolo de las líneas de pase que siempre goza con De Bruyne y Hazard.

El mejor jugador del partido es una decisión que no me representa ninguna duda: Eden Hazard demostró todo lo que es, demostró la capacidad de conducir, de crear, del regate, de servir, de tirar, de ser un líder que nunca dejó de intentar sacar a Bélgica del problema en el que estaba. ¿No había espacio para atacar? Él los creaba. ¿Sin espacio para tirar? Él tiró. ¿Sin oportunidad de pase con precisión? Él no fallaba. Demostró todo lo que necesita ser un capitán en la Copa del Mundo. Lamentablemente para él, sus esfuerzos no se vieron demostrados en el marcador, pero sin duda esta fue una de las mejores exhibiciones individuales en lo que va de esta competición.

Francia hizo el único gol del partido en una acción a balón parado, esta forma de juego sin lugar a dudas ha sido protagonista durante el mundial. Sobretodo de manera ofensiva, hay mucha estrategia en la búsqueda de finalizar y tratar de concretar estas oportunidades, puesto que los juegos a veces son tan cerrados que hay que recurrir a esto, 3 de los 4 semifinalistas están en esa instancia por esa situación de gol.

Los ganadores deberán esperar el duelo entre Inglaterra y Croacia´y luchar con ellos para obtener la gloria absoluta, mientras que el perdedor esperará también ese duelo para verse las caras el próximo sábado frente a otro equipo derrotado y buscar quién será el tercer mejor conjunto nacional del mundo.