13 de marzo de 2013 / 03:50 p.m.

El edificio sede de la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey cumple un centenario de haberse abierto, en principio, como colegio para señoritas.

 

Monterrey.- Parece casi un milagro que un edifico como el antiguo Colegio del Sagrado Corazón haya sobrevivido por 100 años, en una ciudad como Monterrey que brilla por la demolición de sus monumentos.

La actual sede de la Escuela Superior de Música y Danza abrió sus puertas hace 100 años, bajo el apoyo de los industriales de la época y bajo el atinado diseño del arquitecto Pedro Gorozpe, y hoy se rendirá un homenaje por ello.

Se han programado una serie de actividades para festejar, de igual forma, los 35 años de La Superior, entre los que se incluyen una cela de gala para esta noche.

Su arquitectura mezcla el ladrillo con la roca en laja del propio cerro del Obispado. Ubicado al final de la calle Padre Mier, para 1913 se trataba de todo un lujo en la ciudad.

"“A este proyecto los poderosos de la ciudad le metieron recursos, porque para su época no era muy lógico hacerlo. El Ancira como sea tenía una vocación turística pero el Colegio del Sagrado Corazón era como un gran lujo”", opina Benjamín Valdez Fernández, director del Museo del Obispado.

Durante más de cincuenta años fungió como colegio para señoritas, y a su cierre duró algunas décadas abandonado. Fue con el apoyo de la ex primera dama Carmen Romano de López Portillo en que se convirtió en La Superior, convirtiéndose en un centro de enseñanza pilar en el norte de México.

"“Para mí la Escuela Superior es una estrella madre dentro de la ciudad, porque produce estrellas que ganan los primeros premios en festivales internacionales"”, reconoce Liliana Melo de Sada, presidenta de su patronato.

Una nueva arquitectura

Pedro Gorozpe era uno de los arquitectos con mayor relevancia durante la época del Porfiriato. De su trabajo se mantienen el Teatro Metropolitan de la Ciudad de México, aunque también destacan diversos templos religiosos.

Los terrenos donde se levantaría el Colegio Sagrado Corazón pertenecían a don Isaac Garza. En general, las familias pudientes de Monterrey –los Sada y Zambrano– ya iniciaban la población del Obispado.

La construcción se dio entre 1911 y 1913, y por “"precauciones revolucionarias”" se decidió nombrarlo sólo como “"Colegio de Damas”".

"“El diseño de Pedro Gorozpe es interesante porque aprovecha los desniveles del cerro para hacer algunos juegos interesantes como el patio central"”, refiere Valdez Fernández.

Con el aprecio de los ciudadanos y sus actividades constantes, el colegio se ha mantenido en un alto porcentaje tal y como se planeó hace 100 años. Sólo ha sufrido dos restauraciones importantes: la de finales de los 70 y a comienzos del 2000, siendo ésta quizás la más intensa.

A decir del arquitecto, el edificio se ha mantenido gracias a que hay una constante actividad pues en su historia sólo por un lapso de siete años estuvo deshabitado.

La importancia del edificio ha logrado que esté protegido como Patrimonio de la Nación por los catálogos del INAH como de Bellas Artes.

Retos del patronato

Para el Patronato de La Superior, la intención es seguir creciendo. Ampliar más su programa de becas y apoyos a estudiantes, de donde han salido bailarines, guitarristas y pianistas que ocupan papeles estelares en Nueva York y en Europa.

"“Nuestros planes son seguir creciendo, tenemos una serie de programas que anunciaremos durante la ceremonia”", expresó la presidenta del Patronato, Liliana Melo de Sada.

Para ello se contará esta noche con la presencia de Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Conaculta; así como diversas autoridades del Instituto Nacional de Bellas Artes.

Ser la presidenta del Patronato es de lo más “"gratificante"”, declara Liliana Melo de Sada. Su “"mejor trabajo”", añade, pues el apoyo en educación artística para niños y jóvenes de Nuevo León es la principal meta de la Escuela.

Esta noche se realizará una cena de gala para conmemorar el centenario del antiguo Colegio del Sagrado Corazón y los 35 años de La Superior. Además se editará un libro conmemorativo y se presentará un espectáculo de iluminación y de danza.

GUSTAVO MENDOZA LEMUS