LILIANA ARTEAGA
4 de agosto de 2013 / 04:08 p.m.

México • Historia, baile y tradición son solo algunas de las cosas que encierra el Salón Los Ángeles; si sus paredes hablaran, pudieran contar mil y un historias de cómo los jóvenes de los años cuarenta solían darle vida a este lugar a ritmo de danzón, chachachá, swing y mambo.

Quizás también nos contarían cómo es que pasó de ser una maderería en ruinas y convertida en una bodega para guardar camiones y costales de carbón, a un afamado salón de baile de barrio popular, la colonia Guerrero, al cual los asistentes debían acudir de rigurosa etiqueta y elegancia para disfrutar de la buena música, sacar los mejores pasos de baile y así desplegar el arte dancístico.

También nos podrían platicar cómo eran aquellos pachucos, quienes portaban sus vistosos vestuarios de traje con pantalón muy holgado pero ceñido en la cintura y en los tobillos, el que además se detenía con tirantes y se adornaba con largas cadenas a un costado, acompañado de un saco largo de tres cuartos con solapas y hombros amplios, acolchados. Todo ello combinado con un sombrero tipo italiano o panameño, el cual debía estar adornado con una pluma, utilizando calzado estilo francés bicolor, generalmente blanco y negro.

Nos podrían contar también de la infinidad de personalidades reconocidas del ámbito cultural, político y artístico que solían sacar aquí sus mejores pasos de baile, entre las que se encontraban Mario Moreno, "Cantinflas"; Adalberto Martínez, "Resortes", y Germán Valdez. "Tin Tan", quienes con sus singulares pasos impusieron una moda con su peculiar forma de bailar.

En su amplia pista de baile estuvieron presentes el muralista Diego Rivera y su queridísima Frida Kahlo, el comandante Ernesto "Che" Guevara, los hermanos Fidel y Raúl Castro, escritores como Gabriel García Márquez, José Saramago, Carlos Monsiváis y Carlos Fuentes, entre muchos otros.

Sin duda alguna, el Salón Los Ángeles, desde su inauguración el dos de agosto de 1937, se ha logrado convertir no solo en un importante lugar de esparcimiento, sino también histórico por los hechos que allí han ocurrido. El aporte cultural que en sus 76 años de existencia ha dejado a nuestra sociedad han marcado una época emblemática de la música y del baile.

Este inmueble se convirtió en un foro multicultural desde su apertura, ya que este salón de baile ha servido como set de filmación, en el cual se han rodado películas como "Una gallega bailando mambo", protagonizada por Joaquín Pardavé y Silvia Pinal; "Bailar para vivir", "Danzón" —película estelarizada por María Rojo—, "Modelo antiguo", son solo algunas de las más importantes.

En entrevista con MILENIO, Miguel Nieto, actual dueño del Salón Los Ángeles, compartió un poco de la historia musical que ha transcurrido por la pista de baile del afamado recinto: “Pérez Prado fue uno de los primeros en presentarse en este lugar; fue el primero en el que se presentó la Sonora Santanera, y prácticamente todas las orquestas famosas de los años cuarenta y hasta la fecha han pasado por el Salón Los Ángeles”.

La famosa frase "Quien no conoce Los Ángeles, no conoce México" es la misma que caracteriza la imagen del salón; por muchos años se ha reconocido al lugar al mencionar esta frase ideada por uno de los hermanos Nieto, fundadores del mismo.

"Actualmente el Salón Los Ángeles continua con sus puertas abiertas y ofrece un sin fin de presentaciones artísticas, entre ellas presentaciones de teatro, clases de baile de salón, presentaciones de orquestas famosas y artistas exponentes de la salsa, cumbia, merengue, entre otros géneros rumberos", expresó Miguel Nieto.