19 de marzo de 2013 / 01:28 p.m.

El Papa Francisco saludó hoy, uno por uno, a los líderes de las 132 delegaciones oficiales de todo el mundo que viajaron a Roma para asistir a la misa de inicio de su pontificado en la Plaza de San Pedro del Vaticano.

Al finalizar la celebración, el líder católico ingresó a la Basílica vaticana donde dejó sus vestiduras y quedó sólo con la sotana blanca. Se dirigió frente al altar mayor del templo y allí fue estrechando la mano a los funcionarios.

La primera fue la presidente de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, quien intercambió unas palabras con Jorge Mario Bergoglio; siguió el presidente de la República Italiana, Giorgio Napolitano y el primer ministro Mario Monti.

A continuación siguió un desfile casi interminable de autoridades, comenzando por los soberanos reinantes, unos 32 presidentes, entre ellos el mexicano Enrique Peña Nieto, quien estuvo acompañado de su esposa Angélica Rivera.

El vicario de Cristo saludó a personalidades de primer nivel como el vicepresidente de Estados Unidos, Joseph Biden o la canciller federal de Alemania, Angela Merkel.

Sus colaboradores del Vaticano le habían preparado un sillón en forma de trono, para que pudiese sentarse durante los saludos, pero él prefirió permanecer de pie durante más de una hora. Terminó aproximadamente a las 13:10 horas locales (12:10 GMT).

""Es un Papa argentino pero de origen italiano, existe una relación muy fuerte entre nuestro país y la Argentina, este Papa lo hará seguramente más fuerte"", dijo a Notimex el alcalde de Roma, Gianni Alemanno, al finalizar la misa.

""El Santo Padre es el obispo de Roma, desde aquí parte la fe y va en todo el mundo, no tiene importancia que sea italiano, lo importante es que sea el Papa de todos"", agregó.

Notimex