27 de noviembre de 2014 / 08:05 p.m.

Tony Romo habla todavía de que le hubiera gustado estar en el campo y no convaleciendo de una cirugía de espalda la temporada anterior, cuando los Cowboys cayeron ante Filadelfia y se quedaron otra vez fuera de la postemporada.

Después de 11 meses y de otra lesión en la espalda, el quarterback de Dallas estará en el terreno el jueves, enfrentando a Mark Sánchez. Los dos rivales de la División Este de la Conferencia Nacional se miden en el Día de Acción de Gracias, una fecha en la que no habían chocado en un cuarto de siglo.

Y el premio para el ganador será la punta divisional.

En este encuentro no quedará todavía escrito el destino de ningún equipo.

Con fojas de 8-3, ambos contrincantes se ubican en buena posición para aspirar a los playoffs. Se verán las caras en dos partidos durante un periodo de apenas 18 días.

"No creo que la división se vaya a definir aquí", dijo Romo. "Pero debemos entender la importancia de este partido".

Romo averiguará cómo responde su espalda tras pocos días de descanso. En diciembre, se sometió a una cirugía por una hernia en un disco intervertebral. Y el mes pasado, sufrió dos fracturas pequeñas en las lumbares, tras ser capturado por los Redskins.

Los Cowboys comenzarán su partido unas 90 horas después de que Romo los condujo a una remontada para doblegar 31-28 a los Giants de Nueva York, con un pase de anotación a Dez Bryant.

El mariscal de Dallas, de 34 años, suma 22 anotaciones y tres interceptados desde la primera mitad del partido que marcó su debut en la campaña, ante San Francisco. En aquel primer medio, los 49ers interceptaron tres envíos de Romo.

En tres de los últimos cuatro compromisos, Romo ostenta un "rating" de al menos 135.

"No parece que tuviera problemas en la espalda", consideró el entrenador de los Eagles, Chip Kelly.

Para Sánchez, la pregunta tiene más relación con la inactividad que con el descanso. Luego de perderse toda la campaña anterior por una lesión de hombro cumplirá su cuarto encuentro de inicio desde que sustituyó a Nick Foles, marginado por una fractura de clavícula.

El quarterback de ascendencia mexicana suma 985 yardas por aire y cinco anotaciones en tres aperturas.

Le han interceptado también cuatro balones en esas actuaciones.

En sus cuatro encuentros, Sánchez ha igualado ya el total de Romo, de seis envíos interceptados.

"Lo que creo que todos olvidan de Mark es que se perdió todo el año pasado, y sólo ha jugado tres partidos y medio con nosotros en esta campaña", advirtió Kelly. "Hay todavía un proceso de crecimiento con él dentro de nuestro sistema".

AP