4 de marzo de 2013 / 11:57 p.m.

En el marco del Festival Internacional de Cine de Guadalajara, se presentó “Santo el enmascarado de plata. Mito y realidad de un héroe mexicano moderno”.

 

 

Guadalajara.- En tiempos de violencia e inseguridad, la presencia de personajes como El Santo son cada vez más solicitadas, reconoce el investigador Álvaro A. Fernández, autor del libro Santo el enmascarado de plata. Mito y realidad de un héroe mexicano moderno (Universidad de Guadalajara-Colegio de Michoacán).

Presentado en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG), el volumen pretende ofrecer una revisión antropológica y cultural acerca de un personaje que aún pervive en las películas exhibidas en televisión o en la imagen de sus herederos, pero sobre todo en una sociedad a la que todavía le hacen falta héroes.

“"El mito siempre ha sido fuerte y siempre ha tenido un significado cultural ligado a nuestra sociedad. Sin embargo, ahora veo que su imagen ha proliferado mucho más, incluso podríamos rescatar algunos significados que son claves para entender el fenómeno, como la ruptura que hizo entre la fantasía y la realidad: uno podía ir a la lucha libre y verlo en el ring y en ese mismo fin de semana verlo luchar contra los marcianos.

Desde su perspectiva, otra clave es la carga simbólica que trae el héroe, porque nació en un momento en que la modernidad mexicana vivía un punto muy álgido en términos económicos, políticos y sociales, a fines de los años 40 y principios de los 50, cuando “"hay una tensión entre seguir conservando las viejas tradiciones y costumbres o inscribirse en la modernidad”".

"“Es un mito que se impregnó tanto en las entrañas culturales, que es difícil que salga, se renueva en forma constante, se está ‘resemantizando’, como dirían los semiólogos, además que lo seguimos necesitando desde distintos niveles, tanto por la carencia de iconos como porque representa a una época perdida, es una figura retro"”, en palabras de Álvaro A. Fernández.

Una primera edición del libro apareció en 2004, si bien prácticamente al año y medio se habían acabado los ejemplares, hasta que vino el interés de la Universidad de Guadalajara y El Colegio de Michoacán para recuperarlo, con algunos cambios en los ensayos del investigador y mayor riqueza visual, a fin de despertar mayor interés de los lectores contemporáneos.

JESÚS ALEJO SANTIAGO