17 de noviembre de 2013 / 09:01 p.m.

Washington.-Se podría confundir con una nave alienígena al más puro estilo Star Trek. O mejor aún, con una versión del ‘Nautilus’ imaginado allá por 1868 por el visionario Julio Verne en 20.000 leguas de viaje submarino. Pero, en realidad, no es ni una nave espacial del futuro ni un submarino. 

 

Se trata de un proyecto de laboratorio oceanográfico semisumergido, una embarcación de tecnología de punta concebida por otro visionario también francés, el arquitecto Jacques Rougerie. Y comenzará a construirse a finales de este año.

 

Los mares cubren dos terceras partes de la superficie de la Tierra. Curiosamente, el ser humano solo ha llegado a explorar el 10% de ese espacio y se estima que el 85% de la biodiversidad marina nos es aún desconocida. Jacques Rougerie pretende que esto cambie con su estación oceanográfica.

 

En declaraciones a The Times, el propio Rougerie calificaba el proyecto SeaOrbiter como una herramienta esencial para la exploración del medio marino y como una base útil para el estudio de las interrelaciones entre el calentamiento global y los océanos, que son responsables de la absorción de una parte importante de los gases causantes del efecto invernadero.

 

Manos a la obra

 

Una vez completada la fase de diseño industrial, comenzará su construcción. “Todos los problemas técnicos ya se resolvieron, todo el modelaje está acabado”, decaró el director ejecutivo del proyecto. “Conseguimos apoyo institucional e industrial hace cinco o seis años y ha sido un proyecto institucional y financiero real desde hace dos años”, agregó.

 

La idea había sido presentada hace doce años y fue pieza central del pabellón francés de la Expo 2012, en Yeosu, Corea del Sur, que estuvo dedicada a los mares.

 

Concebida, según sus promotores, como una plataforma para la ciencia, la educación y la difusión de conocimientos, SeaOrbiter es una embarcación oceanográfica dotada de la tecnología más avanzada para la investigación del medio marino. Puede albergar a una tripulación de 22 miembros altamente cualificados y entrenados para llevar a cabo misiones de tres a seis meses de duración.

 

La tripulación tipo del SeaOrbiter estará compuesta por seis operadores encargados del funcionamiento, del mantenimiento y de su seguridad; cuatro operadores encargados de llevar a cabo diferentes programas de investigación; dos operadores multimedia; y seis ‘acuanautas’ (científicos o astronautas) que desarrollarán programas específicos en el laboratorio hiperbárico.

 

Los tripulantes del SeaOrbiter estarán en contacto permanente con un control de tierra que supervisará el correcto desarrollo de las expediciones y procesará los datos enviados desde el mar. 

AGENCIAS