25 de febrero de 2013 / 02:41 p.m.

 El retiro de Benedicto XVI del pontificado causó sorpresa en el mundo, pero rápido quedó superada para dar paso a la expectativa de la sucesión y la probabilidad, incluso, de que un mexicano encabece el Vaticano.

Ante la prevalencia de papas surgidos de Europa, quienes han ocupado la silla papal en 241 ocasiones, los encuestados piensan que es momento de cambiar ese perfil y seis de cada 10 ven con buenos ojos que el próximo representante del catolicismo sea de origen latino.

También 62.5 por ciento de los creyentes considera que un mexicano tiene posibilidades de ocupar la silla de San Pedro; pero también destaca que quien sea designado en el consistorio Vaticano debe caracterizarse por su juventud, pensamiento liberal, cercanía con la gente y virtudes como humildad, inteligencia y carisma.

En la espera del cónclave en el que se elegirá al sustituto de Joseph Aloisius Ratzinger, los mexicanos opinan que la renuncia al papado fortalecerá a la Iglesia católica y la atribuyen a una decisión personal del prelado alemán, de acuerdo con los resultados de una encuesta de Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE).

La relevancia que los feligreses otorgan a la sucesión y sus expectativas queda reflejada cuando casi dos tercios de los consultados indicó que le gustaría ver a un mexicano en el Vaticano y, con 44.6 por ciento, las preferencias marcan al cardenal Norberto Rivera como la opción más viable, a pesar de que especialistas en religión consideran que no tiene probabilidades y él mismo se descartó al decir que tiene “mucho que hacer en México”.

Le siguen Juan Sandoval Íñiguez, con 18.1 por ciento de aprobación; José de Jesús Aguilar, que suma 9.1%, mientras que Francisco Robles tiene 8.2% de las simpatías.

En el consejo cardenalicio para elegir al nuevo líder católico también cabe la posibilidad de que el pontífice no sea latino ni anglosajón, y se opte por un africano, situación en la que están de acuerdo 57 de cada 100 interrogados, aunque 15 por ciento la consideraría como “fuerte” y algo nunca visto en el Vaticano.

Nueve de cada centenar respondieron que esa probabilidad los tendría inquietos, uno se fue al extremo y manifestó estar “totalmente” en contra; pero a ocho les da igual. El resto optó por contestar “no sé”.

— NOTIMEX