BLANCA VALADEZ
23 de junio de 2013 / 07:16 p.m.

Chicago • Los casos de diabetes en México se dispararon de 6.4 millones de personas diagnosticadas a 13 millones en un lapso de seis años.

Conforme al estudio clínico elaborado por el Instituto Nacional de Salud Pública cuyos resultados preliminares se dieron a conocer en el Asociación Americana de Diabetes, se reveló que de las personas con dicha enfermedad el 85 por ciento carece de un control o tratamiento, por lo que el pronóstico "es oscuro" ya que desarrollarán desde ceguera, amputaciones, hasta daños cardiovasculares y renales,

Fernando Lavalle González, director de la Clínica de Diabetes del Hospital Universitario de Monterrey, Nuevo León, explicó que dentro de unas semanas la Secretaría de Salud dará a conocer los resultados sobre la situación de dicha epidemia en México que, hasta el momento, genera gastos superiores al erario por 3 mil 800 millones de pesos y 70 mil muertes anuales por complicaciones.

Lavalle González, de la Federación Internacional de Diabetes y quien participó en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012, explicó que el INSP arrancó hace un par de años una investigación nacional que abarcó la toma de sangre, de niños hasta adultos mayores, de mil 700 hogares de cada una de las 32 entidades federativas lo que significó una muestra de 54 mil 400 casas habitación y cerca de medio millón de pobladores que fueron involucrados en el protocolo.

Un aspecto interesante, dijo, es que la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006 y los datos actualizados del INEGI (basándose en mayores de 20 años) establecían que en México había 6.4 millones de diabéticos diagnosticados (14.4 por ciento de los adultos), y se estimaba que por cada enfermo que sabía otro más lo desconocía.

"De esos 6.4 millones, un total de 1.8 millones ya tenía complicaciones crónicas como ceguera, siendo esta una de las primeras causas de perdida de vista en el país, daños en los riñones, en los pies que requieren amputaciones, y cardiopatía".

Sin embargo, con este estudio nacional del INSP ya se comprobó que hay 13 millones de diabéticos que, aunque no lo sabían, con las pruebas sanguíneas efectuadas ya lo saben y lo grabe del asunto es que el 85 por ciento, que va desde niños de 10 años hasta adultos mayores, carecen de un tratamiento integral ya sea porque carecen de seguridad social, tienen miedo de enfrentar su problema de salud o su médico no está adecuadamente calificado para otorgar tratamientos combinados, no tóxicos, con insulina y orales que eviten su progresión hacia el deterioro de órganos vitales.

La cifra de diabéticos descontrolados sigue siendo, dijo, del 85 por ciento, y del 15 por ciento que sigue un tratamiento casi la mitad termina por abandonarlo por varias razones, ya no quieren inyectarse insulina, se niegan a modificar sus hábitos alimenticios, a seguir una rutina de dietas y ejercicios. "Se niegan a entender que el tratamiento es de por vida".

Y de los enfermos crónicos que antes eran de 1.8 millones, abundó, con los nuevos resultados prácticamente se duplicaron o triplicaron por lo que la SSA con esta información lanzarán una estrategia nacional para combatir la diabetes, la cual ya inició con una serie de espectaculares y anuncios colocados en lugares públicos sobre el excesivo consumo de azúcar así como de refrescos.

En el país cuatro de cada 10 mexicanos jamás se ha realizado pruebas de química sanguínea durante todo un año; seis de cada 10 tienen antecedentes de diabetes en la familia, por lo que la posibilidad de desarrollar dicha enfermedad por herencia genética, independientemente si son obesos, tienen sobrepeso, altos niveles de colesterol, tigliceridos o hipertensión, es alta.

"La diabetes se ha convertido en la primera causa de muerte, de total de enfermos, el 7 por ciento ya está ciega y el 35 por ciento ya tiene afectación visual, lesiones", dijo.

Sobre las amputaciones, aclaró, no hay un registro pero tan sólo en la Clínica de Diabetes del Hospital Universitario de Monterrey, Nuevo León, de los 200 pacientes que se atienden cada mes, 70 en ese mismo lapso sufren amputaciones de una o de ambas extremidades, de sus piernas. Una cifra muy elevada que, aseguró, se puede traspolar al resto del país.

"La amputación es prevenible en 40 por ciento de los diabéticos, si estos dejaran de fumar y controlaran su comida" aclaró el especialista tras referir que al erario un enfermo le cuesta en promedio 770 dólares anuales, y que de los bolsillos de los mexicanos sin seguridad sociales el costo oscila en 461 dólares sin considerar hospitalización.

En ADA también se dieron a conocer las terapias médicas más recientes para controlar la diabetes como es el caso de lixiseantida, que se aplica con una especie de pluma una vez día, comenzando con 10 microgramos hasta llegar a 20 microgramos. Su característica especial es que es única dosis al día, y controla de inmediato la dosis de insulina que se requiere a la hora de comer, sin presentar picos, que deriven en un coma diabético.

Además de que la terapia de Sanofi ya fue aprobada por la Cofepris hace unos días, estará en el mercado en un par de semanas, con un costo es de 35 pesos diarios.

Otra característica es que, a diferencia de otras terapias, baja de peso hasta tres kilos y no permite la progresión del daño de los órganos, como sucede, con otras terapias en menos de 10 años.

Alertan Niños con Insulina y diabéticos

La endocrinóloga del Hospital Regional del IMSS de Guadalajara, Maricela Vidrio Velázquez alertó que ya en México niños que presentan obesidad, sobre peso o alimentación alta en calorías son tratados desde los 10 años con insulina y metformina por sufrir diabetes tipo 2, y en dos décadas tendrán afectación de adultos en órganos como son riñón, corazón, vista.

Los infantes por genética, una alimentación inadecuada desde bebés, comienzan a desarrollar resistencia a la insulina y el único síntoma evidente es la acantosis nigrican, que son manchas oscuras en el cuello, en forma de collar, así como en otras partes del cuerpo como axilas y entrepierna.

"La acantosis nigrican, es un dato de resistencia a la insulina, eso se presenta desde antes de que los niños presenten diabetes", enfermedad que una vez diagnosticada, afirmó, no se cura, sólo se controla.

En ese hospital de concentración del IMSS ya captaron 20 casos de niños que tienen diabetes tipo 2, que ya se encuentran en control médico.

No necesariamente son niños obesos o con sobrepeso, sino que tienen más grasa en la parte alta del cuerpo, son sedentarios y su alimentación es muy alta en grasa y carbohidrato.

"El 60 por ciento de nuestra población infantil tiene obesidad y sobrepeso, en menos de dos décadas México estará rodeado de gente joven, en edad productiva, enferma, con males de adultos, y que generará gastos excesivos al erario público. Si es preocupante, antes rara vez veíamos en los niños diabéticos".

"Obviamente si tenemos la diabetes a los 10 años, vamos a tener mayores posibilidades de tener complicaciones por la evolución de la enfermedad, entonces vamos a tener en 10 o 15 años de tener diabetes, las complicaciones que vemos en los adultos, los problemas en los ojos, en los riñones, en el corazón, van a ser obviamente muy jóvenes, a los 30 años de edad estarán sufriendo esos problemas".

La especialista comentó que los niños diagnosticados por dicha alteración, son tratados con alimentación balanceada y ejercicio, y sólo en algunos casos se utiliza ya la metformina y la insulina, "pero con la alimentación y el ejercicio la mayoría pueden estar bien controlados".