9 de marzo de 2013 / 06:58 p.m.

En México, la persona sexualmente activa tiene 123 relaciones al año, pero solo en cuatro de ellas utiliza condón.

 

México.- En octubre del año pasado nació rubberit, un proyecto enfocado en poner freno al creciente número de embarazos no planeados y a la propagación de infecciones de transmisión sexual en los jóvenes de México. También es un negocio dedicado a la venta de preservativos por internet, con entrega a domicilio y diferentes formas de pago.

Durante la fiesta por los diez años de El Sexódromo conocí a May Alba, la jovencísima CEO/cofundadora de rubberit.co, quien me hizo el favor de contar a los asistentes en qué consiste su propuesta. Me parece muy interesante la combinación de negocio con labor social, así que la entrevisté para este espacio. Los dejo con ella.

May, ¿qué es rubberit?

Rubberit es un proyecto enfocado en poner un grano de arena para disminuir al enorme número de embarazos no deseados y el contagio de infecciones de transmisión sexual (ITS) entre los jóvenes de México y Latinoamérica. Nuestro propósito es dinamizar el diálogo que existe sobre del mermado uso del condón, atacando simultáneamente los síntomas de este problema y también su causa.

Estamos impulsando un mensaje de protección y responsabilidad sexual. La avenida principal desde el inicio de rubberit han sido las redes sociales y los medios en línea, con la intención de alcanzar y hacer conciencia en el mayor número posible de personas.

¿Cómo funciona?

Por medio de nuestra página web y con base a una membresía, distribuimos condones que llegan a tu casa cada mes. La entrega se realiza con la discreción que cada cliente considere necesaria, porque comprendemos que no todos tienen la facilidad de ejercer una sexualidad ciento por ciento abierta. Además, hemos desarrollado una serie de campañas de donativos, cuya intención es llevar brigadas de educación y salud sexual a comunidades marginadas, zonas rurales y sectores de riesgo. Esa faceta la llamamos “rubberit1x1”. Por cada condón que es comprado en http://rubberit.co, uno más es donado a quienes, por diversas razones, no pueden comprarlos ni tener acceso a ellos.

¿Qué se necesita para ser miembro?

Debes seguir tres pasos: eliges los condones que quieras de nuestro catálogo; determinas la dirección a donde deseas que tu paquete sea enviado, incluyendo el nombre del remitente (que puede ser diferente al de quien paga), y procedes a saldar con Paypal, tarjeta de crédito o depósito bancario. Esta última opción es muy socorrida, ya que un gran número de nuestros miembros adolescentes no cuentan con métodos electrónicos de pago.

¿Qué ventajas tienen los miembros?

La opción de tener condones directamente en casa (ahorra tiempo), para estar preparados con el número que necesiten al mes (evita hacer compras de último minuto), del tipo que gusten (siempre contarán con el que mejor les acomode), con la discreción que necesiten y a un precio muy competitivo, ya que distribuimos directamente del fabricante. También les ofrecemos a nuestros miembros la oportunidad de ser parte de un movimiento que lleva un cambio positivo a la vida de alguien más. Con la membresía rubberit tú te conviertes en un motor de avance social, permitiéndole a un perfecto desconocido que tenga acceso a protegerse, a proteger a su pareja y a promover prácticas sexuales saludables en una comunidad remota.

¿Qué condones ofrecen, May?

Nuestro catálogo incluye las marcas de mayor venta y mejor calidad en el país. Los tenemos de sabores como chocolate o fresa, texturizados, extra sensitivos o con retardante. Próximamente estaremos agregando extra grandes, reforzados e hipoalergénicos.

¿En qué consiste la labor social que hacen?

En el proyecto rubberit1x1 identificamos el lugar donde se llevará a cabo el donativo y contactamos a las autoridades pertinentes a nivel estatal y municipal para comunicar nuestra intención. Al obtener la luz verde y fijar una fecha, realizamos un rápido estudio de campo para calcular el número de adolescentes y adultos sexualmente activos en dicha comunidad.

También invitamos a profesionales de la salud que vivan en el área para que acudan como voluntarios. A nivel local, coordinamos con autoridades de la población para promover el evento. El día de la brigada entregamos el donativo, hacemos una sesión educativa de su uso adecuado, recalcando errores comunes del usuario y disipando dudas. Durante el evento se da una consulta médica básica para identificar casos que requieran seguimiento.

¿Qué han descubierto de la situación relacionada con el uso de preservativos en México?

Cuando un amigo cercano murió de sida, comencé a ver las cosas desde otro ángulo. En la amargura de esta pérdida empecé a preguntarme cómo era posible que alguien no pudiera tomarse diez segundos para ponerse un condón. Al indagar más a fondo sobre el tema de la protección y la salud sexual me topé con datos impactantes expuestos por Censida, la Organización Mundial de la Salud y otras instituciones. En México, la persona sexualmente activa tiene 123 relaciones al año, pero sólo en cuatro de ellas utiliza condón. Hay una serie de carencias que llevan a este fenómeno. En el ámbito educativo, poco se habla de sexualidad en la escuela, la casa, la sociedad. En lo económico, 52 millones de mexicanos viven en condiciones de pobreza, y en su lista de prioridades adquisitivas queda muy abajo (o es inexistente) la compra de condones. Además, existe una carencia de libertad de expresión sexual: millones de adolescentes experimentan el erotismo a escondidas, con mermada información, y no utilizan protección por el simple hecho de no querer que se les vea comprándolos en una farmacia o tienda de autoservicio.

¿Cuál es su área de distribución?

En las semanas iniciales de rubberit, en octubre del año pasado, nos llegaron pedidos de 10 estados distintos; al mes estábamos operando en más de 20. En diciembre ya cubríamos la República entera. El interés por nuestro proyecto ha rebasado las fronteras mexicanas, lo cual nos alegra. Hemos enviado paquetes de forma experimental a Honduras, Argentina, Colombia y Hong Kong.

¿Es la primera empresa del tipo en México?

Nuestro servicio de membresía es el primero de su clase en Latinoamérica, pero no somos ni los primeros en vender condones ni en hacerlo en línea. Sin embargo, estamos eliminando barreras de acceso al permitirle a un o una joven sin tarjeta de crédito que pueda dirigirse a un banco y, en completa privacidad, recibir cada mes la protección que necesita. Eso nos está permitiendo llevarle educación, salud y protección a alguien más. Creo que esa integración de estructuras tecnológicas, económicas y sociales nos convierte en un proyecto aparte.

May Alba, ¿piensan trabajar para empresas como hoteles o sólo es para entrega personal?

De momento el modelo rubberit consiste en entregas personales, pero reconocemos que hay un gran espacio que debe ser llenado. Nuestro proyecto eventualmente estará buscando escalar su alcance, no sólo con la industria hotelera, sino también con otras vertientes y movimientos. Nos importa mucho tener una postura de puerta abierta y una visión que permita expandir nuestro horizonte. Debemos estar listos para trabajar y brindar apoyo a entidades gubernamentales, organizaciones sin fines de lucro, empresas e instituciones para asegurar un máximo alcance.

"Me emociona saber que el futuro va a traer nuevos retos, pero más todavía que también vendrán nuevos aliados. Será un honor contar con ellos en esta lucha".

VERÓNICA MAZA BUSTAMANTE