BLANCA VALADEZ
12 de mayo de 2013 / 06:26 p.m.

Ciudad de México • El síndrome de fatiga crónica se caracteriza por cansancio físico y mental persistente y se agudiza en forma progresiva en un lapso de seis meses; por ello, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) brinda atención multidisciplinaria con médicos internistas, reumatólogos, psiquiatras, terapistas y rehabilitadores físicos para la recuperación del paciente.

El director de Educación e Investigación de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) del Hospital de Especialidades, en el Centro Médico Nacional La Raza, Luis Javier Jara Quezada, explicó que esta enfermedad, denominada también encefalitis miálgica, tiene predominio en mujeres y no es posible prevenirla debido a que se desconocen sus causas.

Para atender a los derechohabientes con esta patología, el especialista destacó que lo más importante en el Seguro Social es hacer el diagnóstico correcto, a partir del cual se aplican terapias físicas y ejercicios de rehabilitación que no agoten al paciente. Asimismo, se prescriben fármacos para controlar el cuadro clínico que presenta.

Expuso que para un buen diagnóstico, se deben descartar cáncer, diabetes mellitus, enfermedad de Addison, Síndrome de Cushing, hipotiroidismo, hipertiroidismo, enfermedad autoinmune y deficiencia de hierro.

Aunque no es posible prevenir este síndrome, recomendó llevar un estilo de vida sano, con alimentación balanceada, no consumir irritantes químicos en la comida, ni exponerse a agentes tóxicos ambientales y evitar el estrés, que puede ser un factor detonante, por lo que pacientes y familiares deben estar atentos a las indicaciones del médico tratante.

Jara Quezada, precisó que se corrobora la manifestación de cansancio o agotamiento extremo, malestar general, trastornos del sueño, insomnio, dolores muscular y articular, alteraciones neurológicas (pérdida de la memoria), así como sudoración excesiva, con más de seis meses de evolución.

En sus inicios, explicó el especialista, el síndrome de fatiga crónica parece resfriado, porque el paciente presenta dolor de garganta, amigdalitis, inflamación de los ganglios de la región cervical, dolor muscular y de cabeza, como si se tratara de una infección viral, además de cambios en la memoria.

Detalló que este trastorno es incapacitante, pues quien lo padece no puede levantarse de la cama. Esto impacta, notablemente en la actividad laboral, ya que puede estar en reposo pero sin mejoría y su calidad de vida se agrava a pesar de que no hay deterioro en la apariencia física.

El director de Educación e Investigación de la UMAE, Hospital de Especialidades, del CMN La Raza, señaló que de acuerdo con datos clínicos registrados en el IMSS, esta enfermedad tiene etapas recesivas (de actividad y mejoría) y afecta a individuos económicamente activos, a quienes reduce sus habilidades y funciones.