28 de septiembre de 2014 / 04:20 a.m.

Directo al infierno y sin escalas. Leones Negros comienza a tomar rumbo a la Liga de Ascenso. Anoche cayó 1-2 en casa ante el que el peor cuadro de la Liga: Monarcas Morelia. El barco continúa hundiéndose y el verdugo ya busca la cabeza de Alfonso Sosa.

Tuvieron que pasar diez fechas para que Édgar González conformara la oncena titular universitaria. Los locales comenzaron con dinámica, con tenencia de balón y mordiendo en cada en acción; los michoacanos apostaron desde el silbatazo a dañar en la contra.

Conforme el cronómetro avanzó Morelia pobló su campo con sus hombres; UdeG fue perdiendo las ideas, se convirtió en cuadro predecible y, aunque tenía más tiempo la pelota, sus ataques no lograban ningún tipo de efecto.

Sin hacer mucho en el terreno de juego los pupilos del Profe Cruz daban ligera sensación de peligro cuando tomaban mal parado a UdeG. Los purépechas sacaron provecho del pésimo accionar melenudo al adelantarse en el marcador. Diego Alanís probó desde los linderos del área con un disparo sin veneno, pero el Gansito Hernández se convirtió en villano al escupir el balón y dejarlo a merced de Carlos Guzmán quien únicamente tuvo que empujarlo con su pierna izquierda.

La desventaja significó un duro golpe para los tapatíos. La presión se fue apoderando de los universitarios y eso se evidenciaba en cada esférico que tocaban.  Cerca de la media hora de juego Diego Alanís perdonó a los locales al enviar la pelota a la tribuna en un mano a mano con Humberto Hernández. En la acción previa al descanso Miguel Ángel Chacón perjudicó a Leones Negros al no marcar un evidente empujón de Joel Huiqi sobre Andrés Ríos dentro del área. El abanderado Jimmy Acosta no se inmutó ante los reclamos melenudos.

Para la segunda mitad, UdeG buscó tener mayor amplitud de juego por las bandas con el ingreso de Christian Díaz, pero Monarcas se replegó aún más y los espacios eran casi nulos para los de la máxima casa de estudios.

Monarcas prácticamente sentenció el encuentro con un contragolpe fulminante. Los michoacanos tomaron mal parado a su rival en medio campo. Diego Alanís condujo y en los linderos filtró la pelota entre los zagueros donde Jorge Zárate, con arco a su merced, liquidó al Gansito con un zurdazo cruzado. La desesperación de la afición fue evidente con el grito de ‘fuera Sosa, fuera, Sosa’.

Cuando el panorama era más sombrío para los felinos apareció Marc Crosas para dar esperanza. Luego de un servicio desde el corredor izquierdo y un rechace defensivo que se elevó, el español no la pensó dos veces y sacó un derechazo desde fuera del área que se anidó en el palo derecho del arquero Carlos Rodríguez.

Leones corrió riesgos y se fue con todo al frente, pero no le alcanzó para evitar la sexta derrota en el campeonato que los coloca justamente al lado de Morelia con seis unidades como los peores conjuntos de la liga.

Rigoberto Juárez