25 de marzo de 2013 / 01:46 a.m.

París • Sotheby's logró recaudar más de nueve millones de euros en la primera de las dos jornadas de una subasta de arte precolombino que Perú había intentado paralizar por sospechar del origen ilícito de las piezas.

El resultado parcial ha sido menor al previsto, pero en las dos sesiones llevadas a cabo esta tarde en París, según señaló la casa, se ha batido no obstante un récord mundial para una venta de arte de ese periodo.

De los 162 lotes ofrecidos se colocaron 77 por un total de 9.12 millones de euros, cargos incluidos, frente a los 11.52 millones previstos, cargos aparte.

El presidente-director general de Sotheby's en Francia, Guillaume Cerutti, señaló en una declaración escrita que pese a ser inferior a las estimaciones, este resultado "es muy positivo en el contexto particular que ha rodeado a la venta, y hace justicia a la extraordinaria calidad de la colección".

La sesión consiguió batir cuatro récords mundiales, entre ellas por la venta de una Venus "Callipyge" del año 400 a.C. y del Estado mexicano de Guanajuato, que fue entregada por 2 millones de euros, un precio nunca alcanzado por una cerámica mexicana.

Una estatuilla antropomorfa de la cultura olmeca, de entre el 900 y el 600 a.C, se vendió también por 481 mil 500 euros, batiendo así el récord para una pieza olmeca en piedra, mientras que una cerámica brasileña dedicada a la inhumación, datada de entre el 400 y el 1350 d.C, se colocó por 325 mil 500 euros, el mayor para una cerámica sudamericana.

El último récord, según los datos facilitados a EFE, fue para una escultura costarricense, que representa a una divinidad con cabeza de felino, de entre el año 1000 y 1550 d.C, y que se otorgó por 721 mil 500 euros, cantidad nunca alcanzada en una escultura de ese país.

De los 313 lotes que se van a subastar hasta mañana, 69 de ellos proceden de Perú, país que había intentado suspender esa venta con una queja formal a la casa de subastas y a las autoridades francesas.

La colección ofrecida habría sido iniciada en 1920 por Josef Mueller y continuada por su yerno Jean-Paul Barbier-Mueller, y las autoridades peruanas consideran muy probable que la salida de las obras fuera "clandestina", ya que desde 1822 la legislación nacional prohíbe que bienes culturales dejen el país.

A esa queja se ha sumado la del Grupo de Estados Miembros de América Latina y el Caribe (GRULAC) en la Unesco, que esta semana requirió a ese organismo que condenara públicamente "el tráfico ilícito de bienes culturales, así como la mercantilización del patrimonio arqueológico que lo propicia".

La respuesta llegó este jueves, en un comunicado en el que su directora general, Irina Bokova, apeló a la responsabilidad de los marchantes de arte y les pidió que apliquen "de manera estricta sus reglas deontológicas para utilizar todos los medios a su alcance para verificar de manera escrupulosa el origen de las piezas".

En un comunicado enviado hoy a Efe, Sotheby's hizo saber que a lo largo de los últimos meses ha investigado la procedencia de esas piezas, y subrayó que tenía plena confianza en que las obras podían ponerse a la venta, motivo por el que no cambió su agenda.

EFE