TOMÁS LÓPEZ 
31 de mayo de 2017 / 04:41 p.m.

En una posición históricamente destinada a peloteros extranjeros, Luis Juárez ha respondido a la confianza de los Sultanes para jugar como cuarto bate en el equipo de mayor tradición en la pelota profesional de verano.

En el Monterrey sólo nombres de mexicanos como Héctor Espino, José Tolentino, Erubiel Durazo, Guillermo Velázquez o Luis Alfonso García han tenido el privilegio de ocupar ese sitio.

Al comenzar esta semana, Juárez bateaba para .293 de porcentaje, con 10 jonrones y 45 carreras empujadas.

De manera discreta, sus números lo ubicaban en el sexto lugar de la liga en cuadrangulares y carreras impulsadas.

“Me siento contento y agradecido con el manager que me da la confianza para estar en esa posición y te digo, tal vez no me pongo a pensar que estoy como cuarto bate en el line-up, yo sólo trato de salir a jugar y a hacer mi trabajo cada partido”, declara Luis.

Reconoce que es una ventaja saber que por lo general puede encontrar en las bases a Chris Roberson, Walter Ibarra o Ramón Ríos, inclusive a Leonardo Germán quien muchas veces aparece como noveno bate.

Aunque va en camino de tener un año con 20 jonrones y 90 producidas, el pelotero sinaloense señala que no se detiene a ver las estadísticas sino que trata de disfrutar cada día el deporte que le gusta.
Luis Felipe Juárez se ha mantenido como cuarto bate, aunque al principio del año hubo quienes pensaron que sería “bajado” un poco en el line-up una vez que se “calentaran” a la ofensiva elementos como Alex Valdez o Félix Pérez.

Pero finalmente, en una competencia “inundada” por jugadores no nacidos en México, peloteros como Juárez y Ricky Álvarez, en Unión Laguna, han demostrado que también los nacionales pueden aportar poder a las ofensivas de sus equipos.

MENTALIDAD FUERTE
Hace tres años, en el campo de entrenamiento de las Águilas de Mexicali le notificaron a Luis Juárez que no tenía cabida en el equipo como receptor, tras recuperarse de una lesión en el codo.

El pelotero pidió la oportunidad de competir por un puesto como jardinero y tener la posibilidad de ganarse turnos al bate.

Juárez hizo la tarea. Se quedó en el equipo y ajustó detalles en su mecánica al grado de que la campaña pasada terminó como campeón bateador de la Costa con .364 de porcentaje.

El pelotero fue parte importante de los Águilas que conquistaron el título en el Pacífico. Estuvo en la Serie del Caribe y fue llamado a la selección nacional donde jugó el Clásico Mundial incluso como tercer bate.

Al llegar este año al Monterrey, Luis Juárez señaló que sólo buscaba estar sano y tratar de mantenerse en el lune-up del equipo.

“La verdad no me pongo a pensar en los números, sólo trato de disfrutar, a hacer mi trabajo y no voltear a ver las estadísticas porque a veces te pierdes en ese camino, solamente seguir trabajando y seguir siendo el mismo”, declara el jugador.

Agradece a Félix Fermín la decisión de alternarlo cada día con Zoilo Almonte en el jardín izquierdo porque para los dos la fatiga es menor a la defensiva, en una temporada de 111 partidos.

Como sucedió en Mexicali, Juárez señala que el principal objetivo del equipo es que Sultanes vuelva a levantar el trofeo de campeón.


AG