14 de febrero de 2013 / 02:16 p.m.

La doctora Temple Grandin recomienda, en los casos de niños autistas, brindarles tiempo suficiente para interactuar y que aprendan a comunicarse.

Monterrey • La doctora Temple Grandin, nacida en 1947 en Masachusets, pronunció su primera palabra hasta que tenía cuatro años. Tras ser diagnosticada con autismo, tuvo la fortuna de contar con una buena terapia de lenguaje, por lo que con el tiempo aprendió a hablar.

Ahora, ella recomienda, en los casos de niños autistas, brindarles tiempo suficiente para interactuar y que aprendan a comunicarse mediante el lenguaje.

“"Tuve muy buenos maestros, de niña. Trabajaron muy bien conmigo y, si hay un niño así, hay que trabajar con él, especialmente ayudarle a desarrollar lo que son las artes"”, comentó.

Recordó su niñez y parte de su juventud en Massachusetts. Sorteó muchos problemas. En primaria y secundaria era blanco de burlas de sus compañeros por su limitación y discapacidad.

Sin embargo, considera que las personas autistas cuentan con un sentido extra que los puede hacer sobresalir.

“"Hay un espectro muy amplio en el autismo. Por un extremo tienes a los Einstein, o Steve Jobs, que se han desarrollado extraordinariamente, y por el otro extremo hay personas severamente limitadas por el autismo. Pero muchas de las personas que trabajan en cómputo y programación y cosas electrónicas, tienen algún grado de autismo"”, recalcó.

La doctora señaló que en Europa y Estados Unidos se empieza temprano a trabajar con el niño autista. Si en casa hay un pequeño que no habla, hay que esforzarse con él, porque lo peor que se puede hacer es sentarlo frente a la televisión, y que vean televisión todo el día.

Pese la problemática que enfrentó en su infancia y juventud, Grandin es hoy en día una reconocida zoóloga, etóloga y especialista del comportamiento animal.

“"Cuando tenía 15 años tuve la oportunidad de visitar a mi tía en el estado de Arizona, en su granja, y entonces pude familiarizarme con todo el equipo que usaban"”, indicó.

Actualmente es reconocida a nivel mundial por su especialización en el diseño de corrales de engorda y mataderos, enfocados a la defensa de una vida y muerte digna de los ejemplares.

“"Yo tiendo a pensar en imágenes. Yo pienso visualmente, y eso se parece en cierta forma a los animales. Los animales tienen que pensar en términos de olores, en términos de sonidos, y cuando uno interactúa con los animales, se da cuenta de que hay ciertos parecidos y formas en la manera de visualizar"”.

La Doctora Temple Grandin es profesora de la Universidad Estatal de Colorado, y hace unos años se filmó una película basada en su historia personal.

AGUSTÍN MARTÍNEZ