5 de mayo de 2013 / 08:43 p.m.

Ciudad de México • El Arzobispado Primado de México criticó que en México se difunda que "nadie está por encima de la ley" y que vivimos "un Estado de derecho fuerte", cuando el “"crimen organizado sigue siendo quien impone sus reglas para secuestrar, extorsionar y controlar las actividades económicas y de la vida diaria de los mexicanos"”.

En el Semanario Desde la Fe, que se distribuye durante la homilía del Cardenal Norberto Rivera Carrera, el APM añadió que “"los titubeos del Estados, en una de sus principales responsabilidades, que es la de garantizar la seguridad de sus ciudadanos, está provocando que la ciudadanía comience a organizarse para formar ‘policías comunitarias’. Es decir, ante la vulnerabilidad de nuestras instituciones, se está gestando una reacción que, de no atenderse a tiempo, podría llevar a un caos social"”.

En la editorial “"Estado fuerte y ‘policías comunitarias’”, publicado en el Semanario, también criticó que las autoridades apelen a la “"prudencia"”, a la “"mesura"” y al diálogo con grupos que alteran el orden público –Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, los encapuchados de la UNAM y subversivos de Guerrero- al margen del estado de derecho."

“"La ley fue hecha para aplicarse, no para negociarse a costa de los derechos de miles de ciudadanos que ven afectada su vida diaria, seguridad y patrimonio por la falta precisamente de la aplicación de la ley"”, advierte.

Para la Iglesia Católica la realidad que impera en México es que grupos de la sociedad se han dedicado afectar derechos básicos al cerrar vías primarias de comunicación, destruir edificios y bienes públicos, secuestrar la producción agrícola de gente ajena al crimen organizado.

“Ante estas situaciones, los ciudadanos vemos con frustración la falta de decisión con la que actúan las fuerzas públicas, muchas veces dejando en libertad a los causantes de tales acciones ilícitas y vandálicas.

“Mientras tanto, todos los días escuchamos declaraciones en el sentido de que ya vivimos en paz, que la violencia va desapareciendo y que todo está bajo control, pero lo cierto es que las declaraciones no cambian la realidad”, agrega.

En la homilía el Cardenal Norberto Rivera comenzó su misa recordando que “en todas las comunidades tarde o temprano se presentan los problemas, en la parroquia, en las organizaciones y movimientos en las diócesis y no se da ningún remedio tratando de ocultar esos problemas. Hay que enfrentarlos”.

Y agregó: “"Si no hay voluntad y hay cerrazón, aquello no se resuelve"” además calificó de “"chismosos"” aquellos seres humanos que inquietan a otros.

Sobre el estado de Derecho comentó que “"se deben de tomar decisiones a la luz de la verdad, de los hechos"”.

En la misa se rezó “"por todas las personas víctimas de violencia, por terrorismo, malos tratos, daños psicológicos, discriminación, marginación; para que el Señor ponga en su corazón amor y perdón a fin de que no paguen a sus agresores del mismo modo"”.

BLANCA VALADEZ