26 de febrero de 2014 / 04:24 a.m.

El partido entre el búlgaro Grigor Dimitrov y el australiano Marinko Matosevic tuvo que suspenderse por algunos minutos debido a que las gradas comenzaron a 'crujir' de acuerdo con lo contado por la gente que estaba ahí.

El duelo se llevaba a cabo en el GrandStand, la segunda cancha en importancia y que alcanzó esa calidad este año, cuando fue instalada una tribuna amplia para 1,200 espectadores.

No obstante, la capacidad no fue suficiente para la gran cantidad de gente que asistió al encuentro de una de las sensaciones del certamen, Dimitrov y los aficionados comenzaron a levantarse ante el temor de que la grada pudiera caerse.

En el lugar estaba Javier Braun Burillo, director general de Pegaso, quien le explicó a los encargados de seguridad lo ocurrido.

Decenas de personas abandonaron el lugar, pero cuando la situación pareció controlada el partido se reanudó solo con menor cantidad de personas en las gradas.

JUAN PABLO SÁNCHEZ ÁVILA