18 de marzo de 2013 / 11:01 p.m.

El Instituto Nacional de Cancerología ofrece un programa de ayuda profesional para quienes buscan dejar el tabaco y no lo han logrado.

 

Ciudad de México • En el mundo se registran alrededor de 1.6 millones de casos de cáncer de pulmón al año, de los cuales, ocho de cada 10 son causados por el tabaquismo, aseguró Alejandro Mohar Betancourt, director del Instituto Nacional de Cancerología (Incan).

“Más de 80 por ciento de los pacientes afectados no habrían desarrollado este tipo de tumor si hubieran dejado de fumar o si no hubieran fumado, ahí hay otra posibilidad para luchar contra el cáncer”, destacó Mohar Betancourt.

El Incan ofrece un un programa de ayuda profesional para todo aquel fumador que quiere dejar el tabaco y no lo ha logrado.

“Debo insistir en que hay tumores de alta mortalidad como el cáncer de pulmón, que es uno de los tumores que causa más fallecimientos en México y el mundo”, señaló el experto.

El proceso para recibir ayuda de la Clínica Para Dejar de Fumar de dicho instituto empieza con una entrevista psicológica, que tiene el objetivo de valorar la condición del adicto a la nicotina y la motivación que tiene para dejar el hábito.El segundo trámite consiste en realizar un estudio socioeconómico para determinar una cuota del tratamiento que incluye 10 sesiones y los estudios médicos.

EL TRATAMIENTOEl tratamiento que ofrece el Instituto Nacional de Cancerología consta de tres etapas. La primera es la psicológica, que se vale de un programa cognitivo-conductual cuyo objetivo es ayudar a reestructurar los pensamientos, emociones y conductas del fumador con el propósito de que desarrolle habilidades mentales que le ayuden a dejar el tabaco.

La fase psicológica consiste en 10 sesiones de terapia individual o grupal, que se dan semanalmente (de 8:30 a 15:30 horas, de lunes a viernes) que se asignan después de pedir una cita.

La segunda etapa del tratamiento es la médica, que inicia con la realización del historial clínico completo, exploración física, así como toma de signos vitales, todo esto con la finalidad de detectar las enfermedades y el daño que ha causado el tabaquismo a la persona que está pidiendo ayuda.

Después de recopilar la información clínica, se solicitan una serie de análisis médicos de gabinete y laboratorio que incluyen una radiografía de tórax, electrocardiograma, espirometría, química sanguínea, pruebas de función hepática, biometría hemática completa y el perfil de lípidos.

Una vez realizados todos los estudios médicos, al paciente se le asigna una cita con un médico neumólogo especializado en tabaquismo para la interpretación de los análisis realizados, que además son integrados al expediente clínico.

La tercera etapa del sistema es la de seguimiento, que se realiza con el fin de reforzar la abstinencia del ex fumador una vez que terminó el tratamiento. La persona debe asistir a una reunión mensual durante un año para evitar las recaídas.

Estas reuniones también se realizan con una cita en cualquier día de la semana.

EL PRODUCTODe acuerdo con el Incan, en los cigarros, puros, y productos de tabaco de uso oral se han encontrado más de 4 mil sustancias químicas diferentes, de las cuales más de 60 químicos son causantes de cáncer, mejor conocidos como carcinógenos.

Existen cientos de sustancias que los fabricantes agregan a los cigarrillos para intensificar el sabor o para hacer más agradable el hábito de fumar. Algunas incluyen el amoníaco, el alquitrán y el monóxido de carbono.

Aunque no se sabe exactamente el efecto que tengan estas sustancias en la salud del fumador, tampoco existe evidencia de que al reducir el contenido de alquitrán de un cigarro se disminuye el riesgo de daño.

De acuerdo con el Incan, los fabricantes, por lo general, no proveen información al público sobre los aditivos que se utilizan en los cigarrillos, por lo tanto es difícil saber las secuelas que causan estos en los fumadores.

La nicotina es la droga adictiva usada en el tabaco. El consumo regular de productos conlleva a la adicción en un alto porcentaje de consumidores. Todas las formas de tabaco tienen mucha nicotina, la cual es absorbida fácilmente por los pulmones o al usar los productos orales (tabaco que se mastica u otras formas que no se fuman).

Aunque 70 por ciento de los fumadores asegura que quiere dejar de fumar, alrededor de 40% lo intenta cada año y solo entre 4 y 7% lo logra sin ayuda.

Esto se debe a que los fumadores no solo presentan una adicción física a la nicotina, sino que tienen que lidiar con un aspecto emocional fuerte y a menudo asocian el hábito con muchas actividades sociales. Todos estos factores hacen que sea difícil dejar de fumar.

CLAVESLugares que brindan ayuda para dejar de fumar

-Clínica para dejar de Fumar del Instituto Nacional de CancerologíaTeléfono: 5628-0495 y 5628-0400 ext. 388

-Consejo nacional contra las adiccionesTeléfono: 01 800 911 2000

-Clínica contra el Tabaquismo de la Facultad de Medicina de la UNAMTeléfono: 5424-18-47

-Clínica para dejar de Fumar del Instituto Nacional de Enfermedades RespiratoriasTeléfono: 56 65 49 58

REDACCIÓN