25 de agosto de 2013 / 06:56 p.m.

Guadalajara • El tabaquismo y la obesidad son dos de los factores más importantes en el desarrollo de hernia de disco, afección caracterizada por la degeneración del tejido blando que amortigua los movimientos entre vértebra y vértebra.

El traumatólogo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco, Rafael Vázquez Preciado, afirmó que la hernia de disco trae consecuencias de leves a severas que pueden imposibilitar al paciente para caminar.

Indicó que la hernia discal aparece en la región lumbar, esto es, en la espalda baja, donde la columna tiene mayor movilidad. Otros factores de origen, son: utilizar esta articulación de manera repetitiva, en especial al levantar objetos pesados de manera inadecuada, contribuye también al desarrollo de este problema.

Dijo que los discos intervertebrales son pequeños cojinetes entre una y otra vértebra y están formados por colágeno y agua comprimida y conforme se avanza en edad, van perdiendo su consistencia, esto es en promedio a partir de los 30 años.

Sin embargo, quien fuma, por el importante contenido químico del cigarro, promueve un desgaste más rápido del anillo fibroso de colágeno de los discos intervertebrales y con ello la aparición temprana de la hernia discal, de ahí que el rango de edad en que se presenta con más frecuencia, es el de 20 a 40 años, dijo.

Por su parte, la obesidad, grave problema de salud pública que va en aumento, conduce a una sobrecarga en la columna y con ello a la formación de hernia discal, entre cuyos principales síntomas está el dolor en la espalda baja conocido como lumbalgia, sin que ello sea una regla general.

"Muchas personas piensan que tienen hernia de disco porque tienen dolor en la espalda, pero si nos vamos a las estadísticas mundiales, hasta el 80 por ciento de la gente va a padecer alguna vez en su vida dolor lumbar, sin que esto signifique que tengan hernia de disco", apuntó.

Añadió que para determinar que se trata efectivamente de una hernia discal, se requiere de una serie de estudios muy específicos.

En cuanto al tratamiento, el médico explicó que la mayoría de las veces se hace de forma conservadora lo que se traduce en una serie de recomendaciones para el paciente como evitar el tabaquismo, bajar de peso, la ingesta de fármacos para reducir el dolor y la inflamación, así como una serie de ejercicios que debe realizar en casa.

Cuando estos procedimientos no son suficientes, es que se decide la cirugía para corrección del problema, pero si la persona continúa con sus malos hábitos, puede no volver a recuperar la adecuada flexibilidad de su columna, indicó.

Un punto en el que el especialista hizo énfasis fue en la higiene postural que implica mantener la espalda erguida, sobre todo al estar sentados.

"Lo más común al sentarnos es que dejemos caer los hombros y encorvar la espalda" lo cual genera un daño progresivo en esa zona del cuerpo que finalmente puede derivar en la formación de una hernia de disco", explicó.

Asimismo, indicó, es muy recurrente el hábito de agacharse flexionando únicamente la espalda, y si este movimiento es frecuente al recoger algún objeto pesado, incrementa la probabilidad al desgaste del disco intervertebral y que se forme una hernia.

 — NOTIMEX