16 de enero de 2013 / 01:58 p.m.

Monterrey  La mente maestra del proyecto llamado La Puerta de la Creación, el arquitecto japonés Tadao Ando, tendrá un espacio museográfico dedicado a su obra en el Centro Roberto Garza Sada de Arte, Arquitectura y Diseño de la Universidad de Monterrey (UDEM).

Ubicada en una de las salas de exhibiciones que ofrece el edificio, los estudiantes tendrán la oportunidad de apreciar dibujos y maquetas producidos bajo la firma del prestigioso arquitecto.

Desde esta semana, el Centro ha empezado a recibir a alumnos catedráticos de la UDEM cuando su fase de construcción registra 96 por ciento.

Por las aulas, talleres y pasillos de sus seis niveles aún se respira el aroma de herramientas y máquinas recién desempacadas o en proceso de.

Durante el recorrido realizado por TELEDIARIO Monterrey se dejó ver que el monumental edificio no sólo será un centro de enseñanza, sino que tendrá funciones de un polo cultural.

La principal será observar el trabajo en bocetos y maquetas de Tadao Ando, Premio Pritzker en 1995 (considerado el Nobel de la arquitectura), directamente en exposiciones que tendrán una rotación de entre seis y ocho meses.

“Él mismo solicitó el espacio para que los estudiantes puedan conocer el proceso de creación de su obra”, afirma el guía durante el recorrido, quien porta en su chamarra negra el boceto creado por Tadao en una servilleta hace casi cinco años.

Más adelante, la propia UDEM tendrá un espacio en donde mostrará el patrimonio artístico que resguarda en sus acervos. Lo mismo pasará con otra sala dedicada a exponer el trabajo de los alumnos de las carreras afines al arte y diseño.

Un edificio simbólico

“Al edificio hay que sentirlo”. Esta es una frase que se repite por parte de los guías y alumnos, al subir por las más de seis escaleras con las que cuenta el espacio, mientras el aire helado proveniente de La Huasteca nos enfrenta.

La Puerta de la Creación es un edificio simbólico, se agrega. Todo en él tiene un significado y una razón de ser. Un ejemplo claro de ello son las “ágoras”, o aforos con los que cuenta el edificios, pues la oriente ofrece una vista espectacular hacia el Cerro de la Silla mientras que la otra nos apunta la Huasteca.

“Hay elevadores, pero lo ideal es que subas piso a piso por las escaleras. Tienes que sentir el aire que llega, la luz en cada área. Es un edificio con toda la esencia de la casa japonesa”.

El simbolismo se percibe poniendo un poco de atención a los detalles. La obra, en sí, es gris por las monumentales cantidades de concreto, pero éste tono se mimetiza con el gris azulado de Las Mitras, por ejemplo.

Otro detalle: desde el nivel dos hasta el quinto hay ventanas panorámicas en cada una de sus salas, sin embargo esta tendencia se rompe de tajo en el nivel seis.

Aquí es el espacio dedicado a la materialización de proyectos o iniciativas emprendidas por los alumnos más destacados de la UDEM. Aquí no hay ventanas porque se necesita de la mayor concentración, y ésta área se sitúo hasta lo más alto del edificio por ser grado superior al que pueden aspirar los alumnos.

Homenaje a trabajadores

El espacio denominado “Corazón del edificio” se ubica, precisamente, en el centro de este nuevo inmueble.Se trata de una sala que se encuentra acristalada de oriente a poniente, y está destinada a efectuar eventos importantes para la casa de estudios universitarios.

En su puerta ubicada hacia el poniente aparecen dos viniles de casi dos metros de alto, en donde se agradece a todos aquellos quienes hicieron posible el sueño de La Puerta de la Creación.

Ahí están inscritos los nombres de las 2 mil 600 personas que participaron en el proyecto, incluidos a los obreros, albañiles y ebanistas.

“A ellos (los obreros y albañiles) se les dio un libro de Tadao para que conocieran su obra y visualizaran como sería el edificio que ellos construyeron. Se buscó una inclusión total”, dice el guía.

Al final de la segunda cédula aparece el nombre del gestor del proyecto: Tadao Ando.

— GUSTAVO MENDOZA LEMUS