2 de febrero de 2014 / 03:00 a.m.

La nostálgica despedida probable del Clásico Regio en el Estadio Tecnológico fue enmarcada con un 0-0, que aunque fue entretenido por momentos, resulta de poca trascendencia para los protagonistas, en la edición 102 del choque entre Tigres y Rayados.

Debido a que el nuevo estadio de los Rayados está por concluirse, es probable que anoche se hayan visto las caras por última ocasión en la actual casa del Monterrey, pero al final no se hicieron daño ambos equipos, aunque lo buscaron cada uno con sus posibilidades.

La afición del Tecnológico despidió el partido con algunos abucheos, quizás más guiados por el resultado que por el desempeño de ambos equipos, y al final el resultado y el punto que cada escuadra se llevó, sirvió de muy poco.

Monterrey salió con línea de cinco al fondo e intentó presionar la salida de Tigres, y al tener la pelota la tiraba larga, donde eran peligrosos Marlon de Jesús y Wilson Morelo, sus jugadores más adelantados.

Tigres sacó su esquema habitual de 4-4-1-1, donde lo único diferente fue el ingreso en el arco de Sergio "Matute" García, quien tuvo una buena actuación.

Los primeros 25 minutos fueron del Monterrey, con buena dinámica para atacar y prácticamente no dejaron tomar la pelota a los felinos.

En ese lapso Rayados tuvo un par de jugadas claras, primero una jugada enla que le marcaron un fuera de lugar que no existió a De Jesús y posteriormente García le realizó una gran atajada a un cabezazo de Víctor Ramos.

Después de que Wilson Morelo dejó tendido en el terreno a Hugo Ayala y su diagonal no pudo ser empujada en el área por De Jesús, al 27', Tigres volteó la situación y a partir de ese momento tomaron el control del partido.

Primero Alan Pulido, de quien se esperaba mucho más luego de los tres goles que marcó a media semana con la Selección Nacional, recibió un balón en el área, y mientras no se marcó fuera de lugar, no pudo eludir el achique de Jonathan Orozco y se diluyó la oportunidad.

Luego, al 43', "Danilinho" tuvo la más clara del primer medio, al tenderse de palomita y rematar de cabeza a 30 centímetros del piso un centro lanzado desde la izquierda, pero Orozco volvió a aparecer, ahora con un espectacular lance.

Tigres regresó del vestuario ya con el dominio del partido, aunque el entrenador del Monterrey, José Guadalupe Cruz, fue más valiente y sus movimientos denotaron el deseo de ir hacia el frente por el resultado.

"Tuca" Ferretti, el entrenador felino, una vez más fue cauto y cuando se necesitaba ir por el gol de la victoria dejó en la banca a su refuerzo de lujo, Darío Burbano y los dos elementos que mejores dividendos han entregado al ingresar como relevos ofensivos: Édgar Pacheco y Gerardo Lugo. Se quedó con un cambio sin realizar.

Eso sí, sacrificó a un contención para que ingresara el delantero argentino Emanuel Herrera, quien debutó con Tigres, y luego reemplazó a Guido Pizarro por otro contención: José Francisco Torres.

En cambio el "Profe" sacrificó al contención Zavala para que ingresara el peligroso César Delgado y luego retiró del campo a Cardozo y a Morelo, para que ingresaran como refresco de su aparato ofensivo a Cándido Ramírez y Omar Arellano.

Al 74' Pulido se volvió a plantar con ventaja sólo frente a Orozco, a unos cinco metros del arco, cargado a primer palo, y su definición angustiosa y lentamente se fue directo al segundo poste, rebotando hacia afuera de la puerta.

Al 83' Orozco se agigantó de nueva cuenta y le hizo una doble atajada a los universitarios, primero al robarle de la cabeza un servicio a Herrera y luego atajar de gran forma el contrarremate de "Danilinho".

Monterrey tuvo las suyas en la recta final y primero una gran escapada de unos 60 metros del "Chelito" por el lado derecho, la finalizó con un centro raso que cruzó el área de lado a lado al que por centímetros no llegó a cerrar la pinza Arellano.

Este resultado, aun y que sacaron un punto, mantiene hundido a Tigres en el fondo de la tabla general, con un par de puntos sumados de 15 posibles y con una raquítica cosecha de apenas un gol anotado en el torneo; Monterrey llegó a seis unidades y lo mantiene en un rango de la media tabla.

Ojalá que el destino le de la oportunidad al Estadio Tecnológico de despedirse con otro duelo fraternal con un poco más de emoción.