25 de octubre de 2014 / 04:46 p.m.

El último de los cuatro outs de Pablo Sandoval la noche del viernes fue con un inofensivo rodado al pitcher y con el mismo se esfumó la racha de 25 juegos consecutivos que el tercera base venezolano de los Gigantes llevaba embasándose en partidos de postemporada.

Al irse de 4-0, Sandoval reflejó también la impotencia de la ofensiva de San Francisco al batear apenas cuatro hits en la derrota 3-2 ante los Reales de Kansas City, revés que les dejó abajo 2-1 en la Serie Mundial.

"No me importa. Lo que importa es ganar juegos", manifestó Sandoval, reiterativo con la consigna de que los récords individuales nunca deben primar sobre el bienestar colectivo de su equipo.

"El pitcheo estuvo excelente por ambos equipos, el de ellos y el nuestro", agregó. "Estamos confiados para el juego de mañana. Sólo tenemos que volver y jugar con nuestro estilo de siempre. Tenemos que divertirnos y jugar fuerte".

Sandoval puso en marcha su racha en el cuarto juego de la serie de división de la Liga Nacional contra Cincinnati en 2012. Había sido la más prolongada desde que el también venezolano Miguel Cabrera (Detroit) estableció el récord con una seguidilla de 31 juegos entre el 30 de septiembre de 2011 y el 13 de octubre de 2012.

La racha de Sandoval quedó registrada en el tercer lugar de la historia, empatado con Boog Powell (Baltimore). La segunda más larga es de 27 y fue lograda por Chase Utley (Filadelfia).

Sandoval también dejó escapar la oportunidad de empatar el juego en el sexto, en el que los Gigantes se acercaron 3-2 tras verse dominados por el abridor Jeremy Guthrie en los primeros cinco innings. Un doble de Michael Morse y un rodado de Buster Posey empujaron las dos anotaciones.

Con dos outs y su compatriota Gregor Blanco en la antesala, Sandoval se presentó a batear ante el relevista dominicano Kelvin Herrera y sólo pudo batear un rodado hacia el primera base Eric Hosmer que puso fin a la amenaza.

"Ahí intenté hacer mi trabajo, que es dar un hit", dijo Sandoval, quien de por vida en la postemporada batea para .323 con seis jonrones y 18 impulsadas en 35 juegos. "No siempre vas a poder conectar el hit".

Los Gigantes no volvieron a conectar imparables en el juego, retirados en orden en los últimos dos innings.

No pudieron hacer nada contra los cuatro relevistas empleados por los Reales: Herrera, el novato Brandon Finnegan, Wade Davis y el cerrador Greg Holland.

"Hicieron los pitcheos que tenían que hacer cuando se debía", comentó el mánager de los Gigantes Bruce Bochy. "Sandoval y Posey son magníficos bateadores. Lo que se busca es meterle presión a esa clase de lanzadores, que los bateadores de la parte medular de tu ofensiva respondan".

"Hay que reconocerle el crédito a su pitcheo", añadió Bochy. "Hicieron un trabajo excepcional. Nos dejaron en cuatro hits. Nos olvidaremos de esto y estar listos para mañana".

AP