ISRAEL MORALES
19 de marzo de 2013 / 02:15 p.m.

Monterrey • Una novela de aventuras, “"una novela vaquera en el buen sentido de la palabra"”, así define Carmen Boullosa con humor a Texas (Alfaguara, 2012), en la que se adentra en una geografía que le pertenecía a México, y que por muy raro que parezca, más que un despojo, se puede dar una lectura de legado mexicano a este estado que aún conserva mucho de nuestro colorido.

“"Nunca hubiera escrito esta novela si no tuviera este entrenamiento pocho, porque yo he vivido en Nueva York. Si no tuviera esta situación fronteriza, que cuando yo me encontraba allá, para mí era el sur, y aunque Nueva York no es frontera, es como si lo fuera.

“"De esta manera me sentía yo como de la frontera, por la riqueza cultural, por identificarme con muchos mexicanos que radican allá, y con el contagio de la cultura y desde luego el lenguaje"”.

Muchas frases de la novela, ambientada pocos años después de la anexión de Texas a EU, poseen ese carácter especial, de ritmo, de verso o canción, acorde al lenguaje poético que domina la autora nacida en la Ciudad de México.

“"¡Nos birlaron el territorio!, porque bien mirado, ¿cuál compra?, ¿cuál guerra?, por más que le den a la hilacha, fue hurto"” o “"Cállate, grasiento pelado"”, esta última que remite al encuentro de dos personajes centrales de la obra: el sheriff Shears, quien insulta a Nepomuceno.

El agraviado es un rico terrateniente mexicano y el agresor un mal carpintero norteamericano que porta la insignia porque nadie más lo quiere. La noticia del insulto “"corre veloz por Bruneville, sube hasta el Río Nueces, incursiona la Apachería, también camina hacia el sur, cruza el río Bravo, pasa por la ciudad vecina (Matasánchez) y se sigue"”, territorios que se trastocan en la trama.

Tras un enfrentamiento con sus armas, Nepomuceno resulta herido, por lo que huye a territorio mexicano. Decide volver con un ejército de voluntarios a invadir Texas.

“"La novela empieza con la frase con que se distingue al mexicano del texano racista, que es este personaje que agrede, que insulta y que es un reflejo de la codicia de los norteamericanos"”, indica la autora.

Así, los Rangers empiezan una persecución que se vuelca en una fluidez narrativa y ágil de Boullosa, y en el que la raza (término atribuido a Nepomuceno) de este lado también se prepara.

“"A Nepomuceno lo saqué de la vida real, Nepomuceno, que alguna vez se ha escuchado en los corridos, es un personaje histórico. Él es el típico bandido de la frontera, fue el primero que usó el término raza.

“"Un personaje lleno de leyendas, cuentan muchas historias de él. Cuentan que fue cautivo de los indios. Que era muy bueno para manejar el caballo, era rico y se volvió héroe y líder de la raza, y en la vida real invadió Brownsville, del territorio americano"”.

Por el nombre de la obra no intenta adentrarse en un clamor nacionalista, pero sí en recapturar y regresar desde la ficción muchos de los capítulos desde esa porción de tierras que se convirtió en Estados Unidos en 1846.

“"No tengo apetito nacionalista, pero sí quise capturar esa porción de la Texas mexicana de 1859, pero visto desde el ojo de una señora mexicana que le entró al western, porque se piensa que los mexicanos eran los flojos, sin embargo lo que se desconoce, como en el caso de estos personajes, en especial Nepomuceno, que se trata de un mexicano que es emprendedor, que triunfa, que se va con rapidez, que toma partido por los que acaban ser víctimas y de encontrarse de pronto con que ya no era su país"”.

Y además lo que poco se ha llevado a reflexión, comenta Boullosa, es que en la historia el mexicano fue parte de la edificación de Texas.

“"El mexicano pudo ir fincando en Texas la identidad de persistencia. Hubo grandes propiedades exitosas, donde hubo muchos territorios que fueron llevados con gran éxito. Los mexicanos exploraron muchos yacimientos de ese territorio que se volvía apetecible.

“"La verdad sí vale la pena contar esa historia de una Texas nuestra. Culturalmente el presente y el pasado no sólo funcionan para ser huéspedes, porque hasta en la música country está presente la influencia de la música mexicana, el folclore, que provenía de esa parte que era de nosotros y que ellos explotan tan bien en la actualidad"”, concluye Boullosa.