12 de noviembre de 2013 / 01:26 p.m.

La naturaleza y el hombre se unieron para crear el desastre del tifón en Filipinas.Factores geográficos, meteorológicos, la pobreza, la mala calidad de las construcciones, el aumento de la población, y en muy menor grado, el cambio climático, se han combinado para hacer de Filipinas la nación más vulnerable a los tifones, según varios estudios científicos.Y el tifón ‘Haiyan’ fue poderosísimo.El meteoro golpeó al archipiélago filipino con un marea de dos pisos de alto y vientos que están entre los más fuertes jamás medidos en un ciclón tropical: 314 kph (195 mph) según satélites estadounidenses, o 237 kph (147 mph) según mediciones en el terrenos. Decenas de miles de casas quedaron destruidas y se teme que miles hayan muerto."Es un fenómeno muy intenso que golpea una zona muy susceptible a los daños. Es la combinación de la naturaleza y el hombre", dijo Kerry Emanuel, profesor de Meteorología de Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT)."Sin uno de esos factores no hay desastre".Filipinas, un archipiélago de 7 mil islas, está en medio de la región donde más tormentas ocurren el mundo debido a las grandes extensiones de agua cálida, que son el combustible de las tormentas, y poco territorio para impedir que tomen tanta fuerza.La mitad de las tormentas en una lista información de las más poderosas que han tocado tierra en los siglos XX y XXI golpearon a Filipinas, dijo Jeff Masters, director de meteorología de Weather Underground, un servicio comercial estadounidense que ofrece información meteorológica en tiempo real.Las tormentas con frecuencia tocan tierra tras alcanzar su máxima intensidad o antes de tener la oportunidad de hacerlo, pero Haiyan golpeó cuando estaba en su momento de más poder, según observaciones de los satélites estadounidenses, dijo Emanuel.Los seres humanos también tuvieron una participación importante en el desastres, probablemente mayor que el de la naturaleza, dijeron expertos. Brian McNoldy, investigador de huracanes de la Universidad de Miami, calcula que entre 75 por ciento y 80 por ciento de la devastación es culpa del factor humano.Los meteorólogos señalan la extrema pobreza y el fuerte crecimiento de la población, casi todo en áreas costeras vulnerables con malas normas de construcción, incluso los refugios contra huracanes que no pudieron soportar los embates de Haiyan.Más de 4 de cada 10 filipinos viven en una ciudad vulnerable a las tormentas con más de 100 mil habitantes, según un estudio del Banco Mundial en 2012. La población de la capital provincial de Tacloban, devastada por el tifón Haiyan, aumentó el triple, de 76 mil a 221mil personas, en sólo 40 años.Casi una tercera parte de las viviendas de Tacloban tienen las paredes exteriores de madera y una de cada 7 el techo de paja, según la Oficina del Censo.Esos factores, especialmente la mala calidad de las construcciones, fueron tan importantes que una tormenta mucho menos fuerte podría haber causado casi el mismo nivel de devastación, dijo, McNoldy."Existen estas bombas de tiempo urbanas, ciudades cuyo tamaño ha aumentado dos, tres cuatro veces en 50 años" sin buenas normas de construcción, dijo Richard Olson, director del Instituto de Fenómenos Extremos de la Universidad Internacional de la Florida. "Es, me temo, un patrón muy familiar".Los científicos dicen que el calentamiento global ha contribuido al aumento del nivel del mar y a un fortalecimiento general de los ciclones tropicales. Pero no los aplican al caso específico de Haiyan porque, explican, es imposible atribuir un fenómeno meteorológico, como un tifón, al cambio climático.Un estudio de 2008 concluyó que en la zona noroeste del Pacífico donde Haiyan se formó, el 1 por ciento de los ciclones tropicales más fuertes en los últimos 30 años tienen velocidades de vientos 1 por ciento mayores todos los años como promedio, un fenómeno que los científicos sospechan se debe al calentamiento global."Las tormentas más fuertes se fortalecen más", dijo James Kossin, coautor del estudio y del Centro Nacional de Información Climática. ‘Haiyan’ "es lo que potencialmente puede ser un buen ejemplo de las conclusiones a que estamos llegando"."Filipinas es una de la zonas más vulnerables a los desastres en toda la Tierra", dijo Kathleen Tierney, directora del Centro de Peligros Naturales de la Universidad de Colorado."Lo tienen todo: terremotos, volcanes, inundaciones, ciclones tropicales y deslaves".Filipinas, un archipiélago de 7 mil islas, está en medio de la región donde más tormentas ocurren el mundo debido a las grandes extensiones de agua cálida, que son el combustible de las tormentas, y poco territorio para impedir que tomen tanta fuerza.

AP