18 de enero de 2015 / 01:32 a.m.

La aduana que parecía infranqueable cedió. Una pelota parada fue suficiente para que Tigres reviviera en el torneo y consiguiera tres puntos que parecían casi imposibles por las atenuantes que rodeaban al Auri.

Ahora las bajas no pesaron. La presión del León fue bien canalizada por la defensa universitaria, que logró sacudirse paulatinamente el dominio del rival hasta lograr equilibrar las acciones.

La sorpresiva alineación que mandó Ricardo Ferretti no defraudó. El equipo supo aprovechar también los desdoblamientos y espacios que dejó el anfitrión en su afán de buscar abrir el marcador.

Después de lograr detener a la ofensiva esmeralda en la primera mitad, Tigres se mostró más suelto en el complemento. Las acometidas por medio de latigazos comenzaron a ser más peligrosas y, a su vez, el cuadro anfitrión comenzó a perder orden y precisión.

Fue cuando llegó la anotación. Un cobro de córner por la pradera izquierda encontró en la testa de José Rivas el destino soñado, esto después de que Hugo Ayala prologara el centro. La 'Palma' se tendió y mandó guardar el balón, pegando así un mazazo a todo el Nou Camp.

El León intentó reaccionar, mientras que los felinos comenzaron a replegarse. Con más empuje que orden, los Panzas Verdes acosaron la meta de Nahuel Guzmán, pero sin éxito. Así, Tigres revivió en el Clausura y, de paso, provocó una sonora rechifla del respetable presente en el coso esmeralda.

REDACCIÓN