6 de julio de 2014 / 01:46 a.m.

El recital de paradas de Tim Howard en el partido contra Bélgica del Mundial de Brasil convirtió en un héroe de Estados Unidos a quien ya lo era para los pacientes del síndrome de Tourette, una rara enfermedad que padece el arquero.

El portero de la selección de EE UU y el Everton inglés padece ese trastorno neuropsiquiátrico, genético y crónico que se manifiesta por tics motores y fónicos involuntarios, y aparece en la primera infancia.

"Puede ser algo tan pequeño como pestañeos, tics o aclaramiento de garganta o casos extremos con movimientos severos y hasta gritos que pueden debilitar físicamente y aislar socialmente", le explica a BBC Mundo Annetta Hewko, presidenta de la Asociación Nacional del Síndrome de Tourette de EE UU.

Y la franqueza con que Howard habla de su condición lo ha convertido en el modelo a seguir de quienes enfrentan el desafío de padecerlo.

"Los tics más severos pueden llegar a provocar problemas mayores, como fractura vertebral pero no afectan a la salud física o intelectual"

Anetta Hewko, Asociación Nacional del Síndrome de Tourette de EE UU.

"Howard es un fantástico portavoz de la comunidad. Y no es sólo un héroe para EE UU. sino para toda la comunidad mundial de afectados por el síndrome Tourette", afirma Hewko.

"Ha sido de enorme inspiración. Es fantástico ver a alguien con una posición tan prominente que habla de convivir con Tourette y no lo deja que se convierta en un impedimento".

En principio, aunque los tics son crónicos, no afecta directamente a la salud física del paciente en el sentido en que no se manifiesta de manera que acorte la esperanza de vida.

Ahora bien, señala Hewko, "los tics más severos pueden llegar a provocar problemas mayores, como fractura vertebral pero no afectan a la salud física o intelectual".

No obstante, como agrega Andrea Bonzini, fundadora de la Asociación Argentina para el Síndrome de Tourette, "no son solo tics, hay trastornos asociados como el trastorno obsesivo compulsivo (TOC), déficit de atención (ADD), hiperactividad (TADH), trastorno de ánimo, coprolalia en un porcentaje bajo".

"No tiene cura pero si se trata y como ejemplo lo tenemos a Tim Howard", señala Bonzini.