7 de marzo de 2013 / 07:28 p.m.

La sonda Curiosity ha sido puesta a descansar mientras pasa por Marte una llamarada desencadenada por una tormenta solar.

Aunque la sonda fue diseñada para soportar las inclemencias espaciales, los científicos decidieron desactivar su fuente de energía como precaución puesto que recientemente experimentó un problema de computadora.

""Ahora tenemos más cuidado"", dijo el gerente del proyecto, Richard Cook, el miércoles.

Mientras Curiosity estaba inmóvil, la sonda Opportunity y otras dos naves de la NASA que circundan el planeta siguieron con sus actividades normales.

El martes, los científicos notaron una erupción solar que envió una poderosa llamarada en dirección de Marte. La correntada despidió una nube de gas supercaliente que se lanzó en dirección del planeta rojo a 3,2 millones de kilómetros (2 millones de millas) por hora.

La erupción no pareció severa, dijo el jefe de meteorología Bob Rutledge, de la AdministraciónNacional de la Atmósfera y el Océano.

No se anticipan consecuencias para la Tierra. En el pasado, algunas tormentas solares han causado alteraciones en las plantas de electricidad, redes de satélites y servicios de GPS, además de algunos vuelos.

Como Marte carece de un campo magnético en torno de todo el planeta, no experimenta tormentas geomagnéticas. En cambio, aumenta la radiación, observó Rutledge.

Las explosiones solares poderosas pueden dañas las sondas marcianas. En el 2003, una de ellas averió el detector de radiación del Odyssey en órbita. Pero esta vez la NASA no anticipa ningún inconveniente.

La demora significa que Curiosity tardará un poco más en seguir analizando el polvo de roca que extrajo durante una perforación reciente.

Como su instrumental está inactivo, no puede usar por el momento su sensor de radiación para rastrear las partículas solares.

AP