17 de julio de 2014 / 12:23 p.m.

El centrocampista Toni Kroos será el noveno jugador alemán que vista la camiseta del Real Madrid, por el que se ha comprometido para las próximas seis temporadas.

Ocho jugadores germanos han jugado en el Real Madrid a lo largo de su historia. Todos ellos siempre consiguieron ganar títulos en Chamartin.

Desde que en 1973, el centrocampista Gunter Netzer se convirtiera en el primer jugador alemán en defender la camiseta blanca, no ha habido década que el Real Madrid no haya tenido en sus filas un futbolista germano.

Un año después, otro centrocampista, Paul Breitner, uno de los ejes de la potente selección alemana de la década de los 70, llegaba a Madrid y pasó tres exitosas temporadas, en las que consiguió dos títulos de Liga (1974-75 y 1975-76) y la Copa del Rey de 1975

En 1977, Uli Stielike, que también procedía del Borussia Moenchengladbach, inició una andadura al principio complicada por las lesiones y que acabó por ser exitosa hasta convertirse en uno de los mejores extranjeros de la historia del club blanco.

Stielike estuvo ocho temporadas en el Real Madrid y se ganó el corazón y la admiración de toda la afición blanca. Contribuyó en la consecución de una Liga, dos Copas del Rey y una Copa de la UEFA.

También jugó la final de Copa de Europa de 1981 en el Parque de los Príncipes parisino que el Real Madrid perdió ante el Liverpool inglés por 1-0.

Menos de una década después, Bernd Schuster se convirtió, en 1988, en el siguiente futbolista germano en enfundarse la camiseta del Real Madrid.

Para más morbo lo hizo procedente del Barcelona, de donde no tuvo una buena salida. Demostró también su tremenda calidad junto a la "Quinta del Buitre". Logró dos Ligas, una Copa del Rey y una Supercopa de España en tan solo dos temporadas.

Una vez retirado, en 2007, volvió al Bernabéu como entrenador para reemplazar al italiano Fabio Capello. El carismático técnico alemán coronó una gran Liga y se proclamó autoritario campeón a tres jornadas del final. Incluso el Barcelona hizo pasillo al conjunto blanco en el coliseo madridista.

Hasta la llegada de Schuster todo habían sido, casualmente, centrocampistas pero, en 1996, el portero alemán Bodo Illgner, campeón mundial con Alemania en Italia'90, fichó por el Real Madrid, un guardameta de gran físico y muy sobrio.

Fue el portero titular de la ansiada 'Séptima' Copa de Europa, obtenida en el Amsterdam Arena ante el Juventus de Turín de Zinedine Zidane, con un gol del montenegrino Predraj Mijatovic.

Este fue el mayor éxito del lustro en el que estuvo en el Real Madrid, porque en la 'Octava', lograda ante el Valencia en Saint Denis, el jugador que ocupó la portería fue Iker Casillas e Illgner permaneció en el banquillo.

Dos Ligas y una Copa Intercontinental cerraban un palmarés brillante del exportero germano que colgaba los guantes en Chamartín en 2001.

A mediados de 2007, procedente del Borussia Dortmund, el defensa central germano Christoph Metzelder llegaba a Madrid como uno de los mejores centrales del momento. Tras tres temporadas, el sexto jugador alemán en la historia del Madrid disputaba tan solo 30 partidos y solo un gol.

A pesar de su discreta actuación, Metzelder conseguía una Liga y una Supercopa y una emotiva despedida en su último partido en el Santiago Bernabéu.

En la temporada 2010-2011, segundo año de la etapa de José Mourinho en el Madrid, Mesut Özil y Sami Khedira, ambos centrocampistas y dos jóvenes promesas alemanas, conseguían hacerse un hueco en el once merengue dirigido por el técnico portugués.

Ozil, tras tres temporadas y con tres títulos en su haber, se despedía del Santiago Bernabeu para jugar en el Arsenal inglés. Una venta económicamente rentable pero que generó polémica por la calidad que atesora el zurdo internacional germano.

Bodo Illgner era, hasta este año, el jugador alemán con más títulos logrados en el Real Madrid hasta que Sami Khedira, después de alzarse con la 'Décima' Copa de Europa, empataba al cancerbero con cinco títulos, pero en el caso de este último con mejor promedio al lograrlo en tan solo tres temporadas.

Ocho jugadores alemanes; seis centrocampistas, un defensa y un portero; con 30 títulos entre todos es el bagaje de un prototipo de futbolista que siempre que vistió de blanco, ganó títulos y su profesionalidad y rendimiento fueron ejemplares.

Toni Kroos se convierte, por tanto, en el noveno futbolista alemán en vestir de blanco, toda una garantía de éxito y rendimiento a la vista de los antecedentes.

Después de ganarlo todo con el Bayern de Múnich y habiendo sido campeón del mundo con la selección alemana, Kroos intentará seguir con la senda del éxito en el Real Madrid.

AGENCIAS