25 de enero de 2013 / 12:20 a.m.

Ciudad de México • A petición de organismos internacionales e instituciones mexicanas ha sido traducido al idioma chino, a las lenguas indígenas náhuatl, tlapaneco y mixteco, así como al euskera el Violentómetro, material educativo creado por especialistas del IPN.

Dicha herramienta, que contribuye a visibilizar la violencia entre la población, ha logrado trascender las fronteras nacionales, informó la directora de la Unidad Politécnica de Gestión con Perspectiva de Género del IPN, Martha Alicia Tronco Rosas.

Añadió que como resultado de su impacto educativo y a petición del Instituto de las Mujeres de Guerrero, el Violentómetro también será elaborado en las lenguas otomí y hñähñu".

Resultado de un amplio trabajo de investigación llevado a cabo por la Unidad Politécnica de Gestión con Perspectiva de Género, ese material permite también los diferentes grados de violencia que puede vivir una persona al ser sometida por otra, como amenazas, gritos, empujones, manoseos, burlas, golpes e incluso la muerte, detalló.

"Lo hicimos en una regla de escritorio que marca los centímetros. Insistimos en materiales educativos para que no se tiren, que sean de utilidad para cualquier persona, ama de casa, maestro, estudiante o en las oficinas.

"En cada centímetro incluimos aquellas manifestaciones en donde se observa lo que es violencia pero que la gente no detecta como tal, sino que la naturaliza", abundó.

Tronco Rosas explicó que el Violentómetro se difundió inicialmente en los programas de capacitación del IPN; como parte de las acciones de extensión y cooperación con otras universidades e instituciones, fue solicitado por el Instituto Nacional de las Mujeres.

El propósito de esa petición fue distribuirlo en todas las oficinas e instalaciones de la administración pública federal, a través de un banner o formato publicitario en Internet; posteriormente se dio a conocer en radio y televisión y fue pedido en forma masiva.

A raíz de una visita a una cumbre de mujeres, líderes de educación efectuada en China, surgió el interés de funcionarias de esa nación por conocer el Violentómetro del IPN.

Por esa razón se elaboró en chino, para presentarlo a una comisión de funcionarios de instituciones educativas de aquella nación, relató la también catedrática del Instituto Politécnico Nacional.

"También el País Vasco hizo una copia de nuestro material con adecuaciones, aunque la abogada general del IPN elaboró un documento en donde se advirtió que el Violentómetro tiene derechos de autor y debe incluir el escudo del IPN", añadió. Martha Alicia Tronco comentó que "nos ofrecieron disculpas, nos dieron crédito y nos informaron que lo estaban utilizando en esa región donde se habla euskera, de manera que también se elaboró en ese idioma". La especialista refirió que la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas diseñó imágenes muy llamativas para niñas y niños indígenas que incorporó al Violentómetro.

"Cada institución que lo solicita puede poner su logotipo, pero su diseño nos lo tienen que mandar para ser revisado, pues no se debe modificar el sentido de este material educativo", concluyó.

Notimex