AGENCIAS
1 de diciembre de 2014 / 01:07 a.m.

Un aficionado del Deportivo, de 43 años y perteneciente al grupo ultra Riazor Blues, falleció este domingo tras una reyerta que tuvo lugar en las inmediaciones del Vicente Calderón entre hinchas radicales de su equipo y del Atlético de Madrid.

El hombre, F.J.R.T. conocido como 'Jimmy', según información extraoficial que maneja el Deportivo, formaría parte de la sección Los Suaves, la más radical de los ultras del equipo gallego, y murió al no superar la parada cardíaca con la que ingresó en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Clínico de Madrid.

El hombre, padre de un niño de cuatro años, fue rescatado del río Manzanares por los Bomberos del Ayuntamiento de Madrid -adonde fue o arrojado durante la reyerta- y fue atendido en un primer momento por los sanitarios del Samur antes de ser trasladado al hospital madrileño.

En el enfrentamiento hubo otros once heridos, tres por arma blanca y otros tres con heridas incisocontusas en el cráneo, uno con trauma facial, tres más con contusiones leves y una policía nacional con una fractura en la falange de un dedo de la mano.

Hasta última hora del domingo, la Policía detuvo a ventiuna personas, seis de ellas con antecedentes, e identificó a alrededor de otras noventa, aunque la operación sigue abierta y no se descarta que se practiquen nuevos arrestos, ha informado a EFE la Delegación del Gobierno en Madrid.

Entre los quince detenidos, hay miembros del Frente Atlético, del Riazor Blues, del Alkor Hooligans y dos Bukaneros del Rayo Vallecano, según fuentes policiales.

Los enfrentamientos comenzaron en torno a las nueve de la mañana, tres horas antes del comienzo en el estadio Vicente Calderón del partido entre el Atlético de Madrid y el Deportivo de La Coruña.

La delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, ha expresado, en declaraciones a Efe, su "más enérgica repulsa" a la reyerta y ha confirmado que se está investigando si el enfrentamiento es el "resultado de una convocatoria realizada a través de WhatsApp".

El partido entre el Atlético y el Deportivo estaba calificado como "de bajo riesgo" por la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte, motivo por el cual, ha explicado la delegada, el dispositivo puesto en marcha ha sido el "correspondiente" a esa calificación de riesgo.

El presidente del Deportivo, Tino Fernández, ha mostrado su "rechazo contundente" y el de su club a la violencia y ha considerado que éstos son unos hechos trágicos y dramáticos, al tiempo que se ha puesto a disposición de la familia y amigos del fallecido para "ayudar en todo" lo posible.

"En nombre del Deportivo de La Coruña nuestro rechazo contundente a la violencia, a cualquier tipo de violencia que perjudica al deporte, al fútbol y a la Liga", ha señalado Fernández en una rueda de prensa ofrecida junto al dirigente del Atlético, Enrique Cerezo.

Cerezo ha indicado que ninguno de los clubes "tiene que ver" con la reyerta: "Esto no tiene nada que ver con el fútbol. Son grupos radicales que producen las consecuencias que han sucedido. No tenemos nada que ver con los hechos. La paz y la concordia debe estar entre todos los equipos", ha dicho.

El ministro de Educación, José Ignacio Wert, ha asegurado tras los incidentes que "son el tipo de cosas" que nunca se quieren ver "en el mundo del deporte".

"El CSD ha convocado la comisión permanente de la comisión antiviolencia; y estamos en coordinación con el Ministerio del Interior para el esclarecimiento de los hechos", ha subrayado el ministro.

El alcalde de A Coruña, Carlos Negreira (PP), considera que la Justicia "debe actuar para investigar y esclarecer todo lo ocurrido".

Por su parte, la Liga de Fútbol Profesional (LFP) emitió un comunicado en el que repudia los incidentes e informó de que intentó suspender el encuentro "sin que haya sido posible".

La portavoz de Deportes del grupo popular en el Congreso, Miriam Blasco, condenó, en declaraciones a Efe, los hechos y pidió que no se relacione este tipo de hechos con la actividad deportiva.

El Bloque Nacionalista Galego (BNG) condenó el "asesinato" del aficionado del Deportivo y cuestionó el "papel" de la Policía Nacional.

También se pronunció el presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, quien, en declaraciones a Efe, instó a los dirigentes de los clubes a expulsar a los ultras.

Asimismo, la Asociación de la Prensa Deportiva de Madrid manifestó su repulsa y mostró su compromiso con la erradicación de la violencia "sea del tipo que sea, relacionada con cualquier acontecimiento deportivo".