BLANCA VALADEZ
9 de mayo de 2013 / 11:17 p.m.

Ciudad de México• En México un equipo de 40 especialistas logró que el corazón de una niña de cinco años, que sufrió muerte cerebral, se trasplantara a uno de ocho años y seis meses que ahora tiene la posibilidad de realizar cualquier actividad como correr, ir a la escuela y jugar, de acuerdo con Jaime Zaldívar, director de la Unidad Médica de alta Especialidad de Trasplantes de La Raza.

Sebastián Contreras de la Cruz, de 8 años y 6 meses de edad fue quien recibió el corazón de una niña de 5 años, cuyos padres, procedente de la Ciudad de México, decidieron donar sus órganos.

“Es uno de los trasplantes más difíciles de realizar”, afirmó el Zaldívar, quien detalló que se requirió de un equipo integrado por más de 40 especialistas del Programa de Trasplante Cardiaco, apoyados por otros expertos en cuidados intensivos pediátricos, cuando en un procedimiento de trasplante en adulto sólo intervienen alrededor de 25.

Sebastián tenía pocas posibilidades de tener una vida digna y prolongada. Cuando nació le detectaron un bloqueo aurículo ventricular congénito y el latido de su corazón no tenía la frecuencia apropiada por la falta de transmisión eléctrica adecuada, por ello, el corazón no le funcionaba bien para enviar la sangre al organismo.

Con el tiempo Sebastián desarrolló miocardiopatía dilatada, por lo que desde hace ocho años recibe atención en el Hospital General del Centro Médico Nacional La Raza.Al año y medio de edad le colocaron un marcapasos, sistema de estimulación eléctrica para que su corazón tuviera la frecuencia normal, de acuerdo con su edad. Con esta terapia se mantuvo bajo control el padecimiento, sin que fuera suficiente. Desde enero comenzó a sentirse mal, por lo que fue hospitalizado con diagnóstico de insuficiencia respiratoria.

Por lo delicado de su caso fue enviado a la Clínica de Insuficiencia Cardíaca del Hospital General, a fin de valorar otra opción terapéutica y la única favorable era el trasplante de corazón.

El paciente tuvo el trasplante el 17 de abril de 2013, por un equipo integrado por más de 40 especialistas del Programa de Trasplante Cardiaco, apoyados por otros expertos en cuidados intensivos pediátricos.

Con este trasplante de corazón a Sebastián, el Hospital General del Centro Médico Nacional La Raza del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reinició el programa de cirugías sustitutivas pediátricas, en la que la mayor dificultad es encontrar donadores infantiles.

Jaime Zaldívar, director del nosocomio, consideró que este es un ejemplo de que la sociedad requiere fomentar la cultura de donación de órganos de adultos y niños ya sea por algún accidente, diagnóstico de muerte encefálica.

La base de datos nacional de pacientes que requieren un órgano está integrada por más de 12 mil personas, de las que entre 10 y 20 por ciento son niños menores de 15 años.