6 de febrero de 2013 / 02:54 p.m.

En los últimos tres años llegaron al Vaticano mil 800 denuncias de casos de abusos sexuales a menores por parte de clérigos y la mayoría de los mismos ocurrieron entre 1965 y 1985, informó ayer el promotor de Justicia (fiscal) de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Robert Oliver.

El estadunidense Oliver, que fue nombrado en diciembre de 2012 en el cargo del ex Santo Oficio para sustituir al maltés Charles Scicluna, dio a conocer esas cifras durante la presentación de las actas del simposio “Hacia la curación y la renovación”, en la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma.

Dicho simposio se celebró el pasado año en ese mismo lugar para afrontar los casos de miembros del clero que abusaron sexualmente de menores.

El mayor número de denuncias de este tipo ante el Vaticano se produjo en 2004, cuando llegaron al dicasterio alrededor de 800 acusaciones contra clerigos.

Oliver, cuya congregación es la que se ocupa de esos delitos, señaló que las denuncias más recientes (2010-2012) llegaron de varios países, pero no detalló cuáles eran los que más habían denunciado.

Dos años con guía

La congregación para la Doctrina de la Fe envió en 2011 a todas las conferencias episcopales del mundo una guía para afrontar, de manera “coordinada y eficaz”, los casos de curas pederastas.

Oliver señaló que han recibido respuesta de tres cuartas partes de las conferencias episcopales y que las que no lo han hecho todavía son las africanas.

El fiscal vaticano precisó que esas guías recogen las indicaciones de Benedicto XVI para afrontar esos casos y que no vuelvan a ocurrir más. Las acciones primordiales a seguir son “asistencia a las víctimas, protección de los menores, formación completa en los seminarios, apoyo a los abusados y colaboración con la justicia”, detalló el religioso.

Oliver subrayó que las autoridades de la Iglesia católica tienen que colaborar “obligatoriamente” con las civiles en materia de abusos sexuales contra menores, ya que se trata de delitos.

Agregó que, incluso en los países donde ese aspecto no está regulado por leyes específicas, “"para la Iglesia sigue siendo una obligación moral colaborar con las autoridades civiles”".

Protección del niño

Durante el simposio de 2012, destacó Oliver, se anunció la creación del Centro para la Protección del Niño, con sede en Múnich, Alemania, por parte de la Pontificia Universidad Gregoriana deRoma, la Universidad alemana de Ulm y la arquidiócesis de esa región.

Esa institución tiene como principal función la de impartir a distancia formación para profesionales que se ocupen de los casos de abuso sexual por parte de miembros del clero.

El centro alemán cuenta con socios en Argentina, Ecuador, Alemania, Ghana, India, Indonesia, Italia y Kenia. El fiscal Oliver resaltó ayer la labor que está realizando y precisó que si no se han creado sedes en países como Estados Unidos, donde el número de casos de pederastia es muy alto, se debe a que esa nación ya adoptó amplias medidas para afrontarlos.

Hace un año el cardenal William Levada, entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, reconoció que 4 mil casos de abusos sexuales a menores por parte de clérigos llegaron al dicasterio en una década, a la vez que admitió que la respuesta que dio la Iglesia fue “inadecuada”.

Esos casos han costado a la Iglesia católica más de 2 mil millones de dólares en indemnizaciones a escala global, según los activistas estadunidenses Michael Bemi y Patricia Neal.

Sobre las personas que sufrieron abusos, señalaron que todavía no existe un estudio mundial, pero que sólo en EU calculan 100 mil víctimas, a las que hay que sumar los casos denunciados en Irlanda, Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Brasil, Canadá, Chile, India, Holanda, Filipinas, Suiza y México, entre otros países.

EFE