26 de marzo de 2013 / 03:26 p.m.

La hermana del papa Francisco, María Elena Bergoglio, ha desmentido que el pontífice tuviera una novia cuando era joven, ""porque en su corazón ha estado siempre Jesús"", y ha desvelado que de pequeño decía palabrotas y que es un gran cocinero.

María Elena Bergoglio así lo revela en una entrevista concedida a la revista italiana "Chi", que saldrá mañana a la venta y que ha adelantado hoy a los medios locales un extracto de la misma.

""¿La novia? La verdad es que nunca ha existido. Pero si esta señora lo dice, y es feliz así, ¿por qué no dejar que cuente esta historia?"", responde María Elena a las afirmaciones realizadas por Amalia, la supuesta "novia" del barrio porteño de Flores que habría tenido Jorge Mario Bergoglio a los doce años de edad.

Amalia aseguró recientemente a la prensa que el joven Bergoglio le dijo en su día: "Si no me caso con vos, me hago cura".

Durante la entrevista, María Elena Bergoglio, de 65 años, explicó que de pequeño su hermano era ""como lo veis ahora, atento, siempre cariñoso y dulce con todos nosotros"", y recordó que siempre bromeaba y le tomaban el pelo mientras jugaban.

""Recuerdo que había un loro en el seminario, y no excluyo que (Jorge Bergoglio) le haya enseñado algunas palabrotas, en vez de enseñarle a rezar"", comentó con humor la hermana del pontífice.

María Elena, diez años menor que el papa, define a Francisco como un hombre que amaba estar en familia, a la que "siempre ha estado muy ligado".

""Cuando estaba en el seminario, no se olvidaba nunca de hacer una llamada. Siempre alegre, dispuesto a bromear"", afirmó. Añadió que a Jorge Bergoglio se le da muy bien la cocina y que habitualmente se preparaba él mismo la comida.

Sobre la elección de su hermano como papa, María Elena afirma que nadie se lo esperaba y que tanto su otro hermano como ella estaban convencidos de que todos se verían de nuevo en Buenos Aires tras la celebración del cónclave.

""El día antes de ir a Roma hablamos por teléfono, como siempre. Estaba tranquilo, y me dijo que continuaríamos hablando cuando volviera. Estaba convencida de que sería así, y el también. En cambio..."", señala.

La hermana del pontífice describe a Francisco como una persona ""muy reservada, siempre alejada del clamor"": "Debía ocuparse de sus pobres, de su amada Buenos Aires. Era feliz aquí".

Preguntado por la renuncia de Benedicto XVI, María Elena Bergoglio comenta que su hermano se limitó a decir que Ratzinger había sido un papa "honesto" y que era "muy difícil decir adiós al poder".

""Tiene un gran reto por delante. Mucho trabajo. Pero creo que Jorge sabe cómo arrancar y poner en marcha la Iglesia. Pero debemos ayudarle, porque sin nuestra oración no lo conseguirá. Para ayudar al papa a hacer conocer a Cristo el mundo, debemos de cambiar primero dentro de nosotros"", concluye.

EFE