23 de abril de 2013 / 11:44 p.m.

La empresa no ha dado una explicación sobre los sobornos entregados en México y el gobierno ha congelado investigaciones, denuncia el Centro de Investigación Laboral y Asesoría Sindical.

Ciudad de México • A un año de que se destapara el escándalo que puso en evidencia los sobornos de Walmart a autoridades mexicanas por más de 24 millones de dólares, la empresa no ha dado una explicación de su comportamiento y el gobierno mexicano ha congelado las investigaciones tratando de garantizar silencio en el caso, afirmó el coordinador del Centro de Investigación Laboral y Asesoría Sindical, Héctor de la Cueva.

Por ello, dijo, organizaciones nacionales e internacionales acordaron realizar acciones para impedir que el caso quede impune y para frenar el modelo corrupto, depredatorio y violador de la ley en el que Walmart ha sustentado su crecimiento.

"La rápida expansión de Walmart ha moldeado para mal el paisaje minorista mexicano con base en el deterioro del patrimonio cultural y ambiental, así como en la negación total de los derechos de sus trabajadores. Ahora resulta que el soborno juega un papel destacado en ese proceso y el gobierno mexicano no actúa para hacer cumplir la ley", agregó De la Cueva.

En conferencia de prensa, en la que se dieron a conocer los resultados del Seminario Internacional: Impactos e Implicaciones de la Expansión de Walmart en México, el especialista señaló que esa red social iniciará una defensa conjunta de los derechos laborales, culturales y ambientales de la sociedad mexicana frente a los ataques de Walmart y la complicidad del gobierno mexicano. Esta misma red se unirá a las demandas que se han presentado y se seguirán presentando ante el sistema de quejas de ética.

La iniciativa de UNI-Global Union y del Centro de Investigación Laboral y Asesoría Sindical cuenta con más de una treintena de especialistas y dirigentes sociales nacionales e internacionales que intercambiaron información sobre la opacidad con la que empresa y autoridades han actuado en el caso de corrupción, así como las prácticas depredatorias de la empresa.

Junto con los representantes de UNI-Global Union, Eduardo Pérez de San Román, Christina Hajagos y Benjamin Parton, Héctor de la Cueva explicó que más de una treintena de organizaciones sociales, ambientalistas, de consumidores, así como abogados y académicos acordaron participar activamente en la campaña global contra las prácticas corruptas y depredatorias que se han convertido en el modelo de expansión de Walmart.

"Formaremos una red social para enfrentar ese modelo de expansión. Estaremos trabajando unidos para iniciar un proceso en los terrenos legal y legislativo para poner un freno al cinismo de Walmart. Es urgente actuar en México, y si el gobierno federal no lo hace, es momento de que la sociedad civil actúe, para empezar, exigiendo a la trasnacional que respete su propio código de ética y exponga y castigue los casos de corrupción en que se ha visto envuelta", agregó.

Por su parte, Eduardo Pérez de San Román, de la UNI-Global Unión (sindicato global que afilia a unos 20 millones de trabajadores del sector servicios de 140 países, muchos de ellos trabajadores de Walmart), indicó que existe gran preocupación en el mundo porque Walmart no ha aplicado su propio código de ética y sostiene en su plantilla a ejecutivos que han realizado sobornos.

Además de que mantiene la política de negación de la libertad sindical, al impedir la organización de sus trabajadores y con ello evita una negociación colectiva auténtica. México y Estados Unidos son países emblemáticos en esta violación a los derechos sindicales por parte de la empresa.

"Walmart es una empresa trasnacional que se ostenta como la mayor empleadora en el país, pero sus grandes ganancias derivan de la sobreexplotación de la mano de obra de los trabajadores, del acaparamiento de productos industrializados, manufacturados y agrícolas, lo que le permite fijar precios a través del control absoluto de ofertas y demandas cautivas".

"Además, Walmart elimina la libre competencia, destruye a los pequeños comerciantes, arruina el patrimonio cultural de México y atenta contra las redes sociales tradicionales de las comunidades donde se asienta. La expansión de Walmart en México se da bajo el cobijo de los gobiernos federal y locales".

"De ese contexto han surgido por todo el país movimientos de resistencia, algunos que han culminado con la imposición desastrosa de la voluntad de Walmart, como en Teotihuacan o de triunfo popular como en Cuetzalan. Actualmente, en diversos puntos de la Ciudad de México se llevan a cabo nuevos movimientos", conforme a los resultados.

El presidente de Conservación Social del Patrimonio Cultural, Luis Adolfo Gálvez González, expuso que en varios estados del país, entre ellos Veracruz, Puebla, Estado de México y Distrito Federal, diversos movimientos mantienen sus luchas por evitar o revertir la imposición de Walmart en sitios históricos, artísticos y reservas naturales.

"La trasnacional y otras empresas comerciales con prácticas similares deben ser reguladas por el Estado, porque de no ser así, por criterios económicos acabaremos con el patrimonio nacional; y en caso de que no obedezcan las leyes del país, deberán ser sancionadas o revocados sus permisos de operación", expuso Gálvez González.

Informó que a través de la red social contra "prácticas depredatorias de Walmart, pedirán al Poder Legislativo de México que se reviertan los permisos con que la empresa funciona en Teotihuacan y se devuelva a la comunidad su modo de vida tradicional".

BLANCA VALADEZ