10 de abril de 2014 / 10:05 p.m.

 

No llegaba el Valencia al encuentro en su mejor momento y aunque al principio tuvo dudas, tras el 1-0 fue un vendaval, tuvo fallos impensables de cara a puerta y necesitó esperar a la prórroga para doblegar a un rival que jugó los últimos quince minutos, en los que recibió los dos goles decisivos, con dos futbolistas menos.

Hasta el 1-0, el partido fue un monólogo del Valencia, que controlaba el balón en el campo contrario, aunque sin profundidad alguna de cara a puerta.

El equipo valenciano se mostraba muy previsible y, aunque no perdía la pelota, era incapaz de crear problemas al meta Sommer, ya que sus aproximaciones a la portería del conjunto suizo no acababan con remates a puerta.

El Basilea no tenía la pelota, pero mantenía el orden y no se descomponía, aunque cuando la recuperaba mostraba muy pocos argumentos para marcar el gol que hubiera sentenciado la eliminatoria.

Todo hacía pensar que el encuentro iba a llegar al descanso sin movimiento en el marcador por la falta de eficacia local, pero el Valencia supo aprovechar las dos claras ocasiones de gol que tuvo en el tramo final del primer periodo.

Un centro del portugués Joao Pereira permitió el remate de Alcácer que valió el 1-0 y poco después, a la salida de un córner, el chileno Eduardo Vargas cabeceó el segundo tanto local.

Los goles cambiaron por completo la decoración del partido de cara a la segunda parte, con el sueño de la clasificación bastante más cercano de lo que se pensaba a mitad del primer periodo.

Un balón al poste de Vargas (m,54) fue la primera oportunidad local en el segundo tiempo, en el que el Valencia mostró tanta o más fe que en la primera parte y, además, mejoró en su juego y en sus oportunidades, aunque para ello empezó a desguarnecer ligeramente su defensa.

Llegó un segundo balón al palo en un disparo de Alcácer al larguero (m.66) en una fase del partido en el que dominio valencianista ya era asfixiante, hasta el punto de que el 3-0, tras un excepcional remate del mismo Alcácer, equilibró la eliminatoria.

El Valencia mantuvo el dominio, aunque sin perder la cabeza, lo que dio alguna opción al Basilea a la contra, sobre todo en acciones de Giovanni Sio, pero Alcácer no acertó en un mano a mano con el portero en el minuto 88 y el partido llegó a la prórroga.

La tónica del encuentro apenas cambió en el tiempo suplementario, aunque el Valencia acusó desde bien pronto el esfuerzo del partido, lo que dificultaba sus llegadas a la meta de los suizos.

En los minutos finales de la primera parte de la prórroga el Basilea sufrió dos expulsiones, la del chileno Marcelo Díaz por dar un empujón y una patada al brasileño Jonas y la del argentino Gastón Sauro, tras ver dos amarillas en un par de minutos. Todo se le ponía de cara al Valencia en los quince minutos decisivos.

El Valencia aprovechó su superioridad en una anticipación de Alcácer, que puso el 4-0 en el marcador y con un gran remate de Juan Bernat, que entusiasmaron a una afición que se llevó una alegría que hace tiempo no recibía.

AGENCIAS