10 de mayo de 2013 / 10:00 p.m.

Monterrey. N.L. -Nuestro planeta es un lugar impresionante, día con día organizaciones ecologistas y pro vida animal buscan proteger el escenario que la naturaleza brinda a sus huéspedes, y que se busca quede como legado para las futuras generaciones.

Sin embargo a pesar de todos esas acciones, pocas veces nos detenemos a mirar de cerca las lecciones que puede darnos el comportamiento en el reino animal, principalmente en aquello que refiere al amor, compañerismo y cooperación social, acciones cada vez menos comunes en la vida humana.

Es por eso que telediario.mx trae a ti algunos ejemplos dignos de imitar, y que seguramente a más de uno harán recordar el título del  éxito musical de Roberto Carlos: “Yo quisiera ser civilizado como los animales”.

 

Armonía.

Uno de los más claros ejemplos de una sociedad bien organizada en el mundo animal, son: las hormigas.

Estos diminutos seres poseen uno de los más completos esquemas de ayuda en su sociedad, en su mayoría obreras trabajan sin descanso de sol a sol, acarreando alimento y provisiones, ya sea de manera individual o colectiva, ayudando además en el resguardo del hormiguero.  Investigadores han registrado comportamientos incluso de auxilio a miembros caídos en su labor con el objetivo de salvaguardar la integridad entera de la colonia.

 

 

Un ejemplo similar son las abejas, cuya labor no solo beneficia a toda una colmena, si no al reino vegetal, en especial a las flores o plantas cuya polinización es con la ayuda de insectos (entomófila), manteniendo un equilibrio benéfico para ambas especies; en el caso de las abejas la recolección del polen para la fabricación de la miel.

 

Valor familiar.

En lo que refiere al sistema familiar el pingüino emperador es una especie ejemplar en lo que a fidelidad y cuidado se refiere.

Esta ave del antártico, elige a su pareja y le será fiel hasta el último de sus días, luego del apareamiento la hembra se marchará a alimentarse en lo que el padre empollará el huevo, soportando gélidas temperaturas sin alimento, demostrando así su dedicación familiar y compromiso con la pareja.

 

Tolerancia.

Una extraña amistad ocurre en el continente africano, dos especies animales distintas, los cocodrilos e hipopótamos.

Con dietas distintas ambas especies son sumamente tolerantes entre sí, a pesar de su apariencia apacible, el hipo es un animal muy territorial y bastante agresivo, curiosamente tolera la presencia del cocodrilo e incluso se da el lujo de acicalar al animal de vez en cuando.

Por su parte el cocodrilo, aprovecha el carácter del primero y cuando algún intruso cruza la frontera, corre el  riesgo de perecer entre el poderoso hocico del hipopótamo, quien al no ser vegetariano, sirve un festín de vez en cuando a sus vecinos.

Servicio a los demás.

Un dicho muy común es "Nadie sabe para quién trabaja", sin embargo los peces limpiadores al parecer lo saben y con toda conciencia. Este grupo de criaturas acuáticas están dedicadas a dar servicio de limpieza a otras especies de mayor tamaño, tales como tortugas, morenas e incluso los tiburones. En algunos casos estas especies abren su boca dejando entrar a los intrépidos limpiadores, quienes a pesar del peligro realizan su labor diligentemente.

 

 

 

Un ejemplo similar es el que ocurre con las rémolas y los tiburones, estos inteligentes y autoadheribles pececillos, utilizan al gran depredador marino como medio de transporte, con los cuales buscan obtener su alimento de una manera más sencilla, además se alimentan de las sobras del tiburón, el cual se ve de esta manera beneficiado por su huésped, en contra parte además el escualo brinda protección a la rémola.

Organización.

Otro animal acuático que da cátedra de organización en grupo son sin duda alguna las Orcas, estos mamíferos marinos coordinan sus ataques de manera silenciosa, según recientes estudios realizados por expertos en biología marina. Estos animales se colocan en formación a manera de abanico y ensayan sus tácticas de caza,  para así atrapar a su presa sin problemas, garantizando así el alimento a su familia, ya que estas viajan en grupo.

Integridad.

Un animal que da muestra de este valor, actualmente cada vez menos común es el armiño. Este mamífero tiene un especial estima por su pelaje blanco, habitante de las selvas en Asia y Europa, se protege a toda costa antes de ensuciar su preciada apariencia. Conocedores de esta característica, los cazadores de esta especie,cuya piel es muy codiciada, colocan lodo en la entrada de las madrigueras, motivo por el cual el armiño no ingresará a su refugio, por lo que antes de ensuciarse lucha contra sus cazadores, conservando su integridad por sobre todo.