1 de octubre de 2013 / 03:25 p.m.

El Vaticano dio otro paso en sus esfuerzos por mejorar la transparencia financiera al publicar por primera vez un informe anual de su banco el martes. Ello ocurre en momentos que fiscales italianos investigan supuestas actividades de lavado de dinero, un obispo sigue detenido y el propio papa investiga problemas que han provocado tal escándalo en la institución.

 Las ganancias del banco, llamado oficialmente Instituto de Obras Religiosas (IOR, por sus siglas en italiano), aumentaron más de cuatro veces en 2012 cuando se recuperaron de una pérdida en 2011, indicó el informe. El IOR declaró ganancias de 86,6 millones de euros (116,95 millones de dólares) cuando el valor de sus activos acumulados y vendidos ascendió a 51,1 millones de euros, de una pérdida de 38,2 millones en 2011. Más de 50 millones de euros de esa ganancia se entregaron al papa para sus obras de caridad.

Pero el panorama quizás no sea tan positivo en 2013, debido a que el alza de las tasas de interés han afectado las ganancias y los millones de euros destinados al proceso de mejora de la transparencia del banco, que incluye la contratación de servicios jurídicos, financieros y de relaciones públicas para modificar sus procedimiento, revisar su base de clientes y cambiar su imagen.

"En general, esperamos que en 2013 tengamos gastos extraordinarios debido al proceso en curso de reformas y solución de problemas, y los efectos del alza de las tasas de interés", dijo el presidente de la institución, Ernst von Freyberg, en un comunicado.

Von Freyberg explicó que la publicación del informe cumple el compromiso del banco de ser transparente en sus actividades.

Además de las ganancias, el informe de 100 páginas publicado el martes, ofrece una lectura fascinante sobre la institución: en 2012 tenía 41,3 millones de euros en oro, metales y monedas preciosas, tenía una empresa de bienes raíces y le legaron dos propiedades de inversión por valor de 1,9 millones de euros. También ganó unos 25,8 millones de euros por concepto de préstamos en 2012.

El informe se publica en momentos que fiscales de Roma siguen investigando a monseñor Nunzio Scarano, contador del Vaticano, quien fue arrestado por un supuesto plan para traer 20 millones de euros de Suiza a Italia sin declararlos en la Aduana.

AP