6 de junio de 2013 / 02:55 p.m.

El Vaticano recibe al año 400 casos de abuso sexual contra menores por parte del clero, lo que “es un dato doloroso, y no sirve consolarse sabiendo que en la sociedad civil son más”, afirmó el sacerdote Davide Cito, asesor de la Congregación para el Clero, a la que llegan las denuncias de pederastia desde todo el mundo.

El también profesor en derecho canónico participó en un curso de actualización para los agentes de la comunicación sobre temas relacionados a la vida de la Iglesia en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz y el tema de su conferencia fue sobre los abusos contra menores dentro de la Iglesia.

La exposición de Cito, en la que destaca la firmeza del papa emérito Benedicto XVI contra los abusos cometidos por el clero, fue divulgada por la página de internet Vatican Insider, un blog formado por vaticanistas tras la renuncia de Ratzinger en el que difunden los temas más importantes de la sede pontificia.

De acuerdo con el informe de Cito, la geografía de los lugares en donde se denuncian casos de pederastia de sacerdotes ha cambiado en los últimos 12 años, pues en un inicio casi todos eran de Norteamérica y de países anglosajones, mientras que ahora se concentran más en Latinoamérica (incluido México), España, Italia y Polonia.

El sacerdote destacó en su ponencia que ""mientras en el caso de los abusos civiles la mayor parte es en menores de 10 años, y es monstruoso… en la Iglesia la edad es mucho más elevada, de los 15 a los 17 años, ya no se trata de pederastia en sentido estricto, pero sigue siendo abuso de menores"".

Sobre el papa emérito expresó que ""nunca podremos agradecer por completo a Benedicto XVI por lo que hizo en este terrible campo"", por las nuevas normas que desde 2001 regulan el problema.

""Conscientes de que las críticas habrían caído sobre él, y no sobre otros, y ayudado por monseñor Charles Scicluna —promotor de justicia en esa época—, no tuvo miedo al reconocer que había un fenómeno terrible en la Iglesia católica"", señaló Cito.

""En lugar de delegar a las conferencias episcopales y a las diócesis el problema, lo asumió él, en las buenas y en las malas. Y cargó consigo todas las negatividades"", agregó.

El experto en derecho canónico también comentó que en la actualidad los obispos evaden la responsabilidad sobre estos casos, ""no quiere cargar con esto en sus espaldas y prefiere que sea la santa sede la que se ocupe"".

Cito destacó el hecho de que ""en los últimos tiempos ha habido colaboraciones estrechas entre autoridades civiles y eclesiásticas que han dado muchos frutos"", pero a pesar de que ""las personas son animadas a denunciar a instancias civiles, a menudo no quieren esto, las situaciones cambian dependiendo de los países""

Homosexualidad

Cito también expuso que ""en 90 por ciento de los casos dentro de la Iglesia la víctima es del mismo sexo que el abusador; una tendencia diferente con respecto a los casos civiles en los que representan máximo 30 por ciento"".

Durante su ponencia fue cuestionado sobre la tendencia de las relaciones con personas del mismo sexo y señaló que ""la homosexualidad existe en la Iglesia, pero decir que es la causa de todo esto sería como decir que la heterosexualidad es lo que lleva a sacerdotes a embarazar a muchachas"".

El sacerdote acotó que, ""sin duda en la Iglesia existe el ambiente que puede favorecer esto, pero lo que se pretende evitar es crear una relación de causa-efecto que establezca que el origen de este problema es la homosexualidad"".

Cito además destacó en su exposición que en el informe del John Jay College, instituto de criminología estadunidense, no figura la palabra homosexualidad.

Ese documento fue criticado por el presidente del National Review Board, organismo laico que ayuda a los obispos de EU en la lucha contra la pederastia, cuyo presidente, Al Notzon, señaló: ""No concuerdo con las conclusiones alcanzadas, puesto que 83 por ciento de los casos son de varón hacia varón"".

Al respecto, Davide Cito solo respondió que ""muchos de los responsables de estos casos sufrieron abusos a su vez".

 — EUGENIA JIMÉNEZ