4 de septiembre de 2014 / 02:31 a.m.

El miércoles a las 13:00 ya no había nadie en club de Verde Valle. Las mejores galas y mucho apetito. Jorge Carlos Vergara Madrigal citó a sus jugadores para comer en grupo, todos fueron, incluidos los lesionados y los marginados, todos se dieron cita en una de las mansiones del empresario tapatío.

El conclave rojiblanco tiene una misión, unir fuerzas y ganar el domingo a los Leones Negros. Chivas llegó a un punto que hay partidos que debe ganar y otros no perder. El del fin de semana es obligatorio, es urgente.

Al margen de la comida, que fue de los más hermética por parte del dueño del equipo y de los jugadores, quienes tenían indicaciones de no hablar sobre esta reunión a nadie de los medios de comunicación, se pudo investigar que  hubo un que los jugadores hicieron actividades grupales.

En el Rebaño están tomando medidas extremas, como hacer comidas para concientizar al grupo, agregar metodologías externas al futbol, con expertos en el trabajo de la mente.

Más allá de las reuniones con el dueño y cuerpo técnico, Chivas debe salir a jugar a lo que saben y ganarle a los Leones Negros. Hay fuertes rumores que si no ganan a los universitarios, habría despidos masivos, entre ellos Carlos Bustos y suena el nombre del Chepo de la Torre o Víctor Manuel Vucetich para sustituirlo si el domingo hay un desastre como ante Santos. Hoy la comida es pensando en un mejor futuro, pero también pudo ser de despedida.

JESÚS HERNÁNDEZ TÉLLEZ