22 de diciembre de 2014 / 04:01 p.m.

En un a entrevista concedida para MMDeportes y La Afición, Jorge Vergara habló de diferentes temas, aquí la primera parte de la entrevista.

Continuamos con la segunda parte de la entrevista:

Pues esos 210 millones de televisión y esos 50 de los demás patrocinadores pueden estar ahora en riesgo si se van a la Segunda División.

Claro que están en riesgo: están dentro de un contrato. Nos castigan si vamos a la Primera A, cosa que no va a suceder. ¿Qué pasa en Chivas? En los sesentas, en los setentas, se rompían la camiseta. Creo que hay un proceso de educación diferente. Tienes razón: en aquel entonces jugaban por la camiseta porque no había dinero, los sueldos eran paupérrimos. Lo que pasó en Chivas, el problema muy fuerte, empieza con (Johan) Cruyff. Ahí nace. Detona un problema gravísimo donde el equipo se cae. Tú bien sabes que si el equipo no está en concordancia, los once jugadores, es el caos, que es lo que hemos vivido. Talento tenemos. Mucho talento en Aldo de Nigris, Omar Bravo, Carlos Fierro. Tenemos jugadores con mucho talento. El problema no es la falta de talento, sino que no habíamos logrado la conjunción del equipo. Los holandeses destruyeron una parte emocional y sicológica muy fuerte. Te platicaba que le dieron al traste hasta el pasto: trajo Cruyff un especialista que, según esto, era el mejor ultra especialista del mundo y puso un pasto espantoso y tuvimos que gastarnos un millón de dólares en volverlo a cambiar.

Un creador de futbol como fue Cruyff se volvió un destructor en Chivas.

Sí nos causó mucho daño. Mucho daño. La gente que escogió fue la equivocada. Yo cumplí con mi parte, que era delegarle todo y no funcionó.

Sería una desgracia para el futbol mexicano que se fuera Chivas a la Segunda. Nadie puede concebirlo. ¿Van a poder los De la Torre con esto?

No va a suceder, que descienda, y sí van a poder cien por ciento. No nada más los De la Torre, todos estamos trabajando en conjunto para lograrlo. Estamos convencidos que lo podemos hacer. Ayer escuché a una gente muy sabia, a Karla (Wheelock), la alpinista, y hablaba de cómo llegas a la cumbre, o cómo casi llegas, y luego bajas, y luego tienes que volver a subir y bajar para poder llegar a la cumbre. Esta crisis nos ha enseñado muchísimo, de esta serie de fracasos y de equivocaciones en todos sentidos, porque han habido de todos colores y sabores, y estamos trabajando mucho en ese aprendizaje para lograr salir adelante.

Usted se equivocó. ¿Admite que cometió errores, o no lo admite?

Sí claro. Bueno, para empezar yo escogí a la gente. Entonces, claro que yo cometí el error de en quién delegaba las responsabilidades. Ellos tienen sus errores y sus responsabilidades, pero uno paga el precio completito. No tengo ningún empacho en reconocer, porque es la única manera que he aprendido en mi vida para salir adelante: saber por qué no llegaste a la cumbre y volver a intentarlo.

Se acaba la charla con el hombre que no usa calcetines, aunque porte un ino traje. Tiene su teoría para tal extravagancia: su... Teoría del Calcetín. Y la cuenta: "Desde niño andaba descalzo siempre. ¿Tú sabes por qué las niñas andan descalzas y los niños no? Es por el termostato. El termostato está en los pies y las manos. Es como los coches: si se les quema el termostato se descomponen. Igual te pasa con las vías respiratorias, te enfermas si te sube la temperatura por los calcetines. Así que yo hasta para esquiar en nieve no uso calcetines".

JUAN PABLO BECERRRA