16 de junio de 2014 / 05:12 p.m.

La duda principal que carcomió a Chile en la antesala de este Mundial se ha despejado por ahora en forma más satisfactoria de la esperada. Arturo Vidal no muestra hoy sino alegría, confianza y deseo por encarar su siguiente compromiso.

Operado de los meniscos el 7 de mayo, Vidal jugó 60 minutos exactos en el partido que marcó el debut triunfal de Chile en Brasil. La Roja se impuso 3-1 a Australia, Vidal mostró movilidad en el mediocampo e incluso participó en la jugada que desembocó en el primer gol, de Alexis Sánchez.

Y todo, sin molestias en la rodilla derecha.

"Después del partido me sentí súper contento porque jugué más de 45 minutos y me sirvió mucho para lo que viene", dijo el astro de la Juventus de Italia, que practicó a la par de sus compañeros el lunes. "No sé si voy a estar al 100%, pero voy a tratar de estar lo mejor posible".

Para la selección chilena, es particularmente buena la noticia de que Vidal no se haya resentido tras el encuentro en Cuiabá.

Apenas el 5 de junio, Vidal jugó unos cuantos minutos de un partido amistoso ante Irlanda, pero después exhibió inflamación en la rodilla operada y se entrenó al margen del plantel en buena parte de la recta final de la concentración.

"La rodilla está respondiendo bien", dijo ahora el volante de 27 años, quien deslindó de responsabilidad al técnico argentino Jorge Sampaoli por enviarlo a la cancha en aquel duelo.

"Volver a jugar tan rápido fue decisión mía. Después de la operación, siempre pensé en llegar al Mundial", afirmó.

Ahora quedaron atrás los reproches de parte de la prensa chilena a la decisión de que Vidal se arriesgara. Sólo hay expectación por lo que se pueda hacer ante una España herida en su orgullo por la goleada de 5-1 que le endilgó Holanda, en el otro encuentro del Grupo B.

"Espero jugar el miércoles contra España, pero eso lo decide el profe (Sampaoli). Yo me siento muy bien", recalcó Vidal. "Estoy para jugar. No pienso en mi rodilla, sino en hacer las cosas bien".

¿Qué le falta al "Rey Arturo" en este proceso de recuperación? Movilidad, quizás, y resistencia física, dos factores que podrían corregirse con algo más de acondicionamiento.

"La parte física es lo que me costó, no podía moverme como lo hago en Juventus, donde corro 12 kilómetros por partido", comentó. "Me faltaba jugar 90 minutos... ahora estoy mejor".

Y justo cuando Chile lo necesita. El conjunto sudamericano está segundo en el grupo detrás de Holanda, por diferencia de goles, y un triunfo ante España le daría prácticamente el boleto a octavos de final en una de las llaves más complicadas de esta Copa.

AP