AGENCIAS
14 de julio de 2014 / 02:27 a.m.

Brasil celebró este domingo la derrota de Argentina ante Alemania (0-1) en la final de la Copa del Mundo con petardos, fuegos artificiales y tocando las bocinas en varias ciudades del país, aliviado de que su archirrival Argentina no fuese coronado campeón en el mítico Maracaná.

Los brasileños preferían que ganase Alemania, pese a que les masacró en la semifinal con siete goles (7-1), a entregar la Copa a Argentina, con los que mantienen una histórica rivalidad desde hace un siglo.

El gol de Mario Götze en la prórroga hizo que los brasileños estallaran en júbilo en los Fan Fest de la FIFA o en bares del país. En la playa de Copacabana, bailaban y cantaban frente a una marea albiceleste que quedó en silencio.