20 de junio de 2014 / 12:51 a.m.

Tras recibir un rodillazo en la cabeza y perder la conciencia por un instante, el lateral uruguayo Álvaro Pereira insistió seguir jugando en el crucial partido ante Inglaterra en el Mundial.

A los 61 minutos, Pereira se deslizó por un balón y sufrió el impacto de la rodilla izquierda del inglés Raheem Sterling.

Aquí el video: 

"Después del golpe recuerdo que en un instante estuve inconsciente", contó Pereira tras la victoria 2-1 el jueves. "Lo importante es que salió todo bien, no pasó nada. Sólo fue un susto".

Pereira estuvo sin moverse sobre el césped durante unos cuantos minutos, mientras sus compañeros pedían una camilla.

Los médicos y preparadores físicos del equipo ingresaron a la cancha para auxiliarle. El doctor Alberto Pan, el médico de la selección, lo examinó e hizo un gesto con las manos para pedir el cambio del futbolista del Sao Paulo.

Pereira, con dificultad para mantener el balance, se puso a discutir enfáticamente con el médico y con la mano izquierda hizo una señal de que no quería que lo reemplazaran. Y reingresó a la cancha para seguir jugando hasta el final.

"Le pedí disculpas al doctor mil veces porque entré mareado", reconoció Pereira. "Fue el momento, con el cuerpo caliente, uno a lo mejor inconsciente. Lo que quería era seguir ayudando para conseguir el resultado".

Pereira informó que, después de terminado el partido, fue examinado por Pan y el médico de la FIFA. Pero no hubo confirmación inmediata de que sufrió una conmoción cerebral.

Según el jugador, los doctores le pidieron que esté pendiente a si siente algún tipo de dolor en las próximas horas.

"Simplemente una locura del momento, pero uno quería ayudar a los compañeros", añadió Pereira sobre su reacción para que no lo sacaran del partido.

Este tipo de golpes en la cabeza —y los cuidados que se deben tomar— han captado la atención en los últimos meses. En noviembre, durante un partido de la Liga Premier inglesa, el portero francés Hugo Lloris, del Tottenham, perdió el conocimiento brevemente tras un choque con Romelu Lukaku de Everton. Lloris siguió jugando, pese a que los médicos recomendaron que saliera del partido.

AP