27 de enero de 2015 / 03:17 p.m.

Monterrey.- Recuerdan cuando de pequeños jugaban con el mercurio que emanaba de la fábrica de Lámparas General Electric, abandonada como "foco fundido" en los límites de las colonias Obrerista y Sarabia, pero ahora ya de adulto dejaron atrás la recreación para defender su salud y denunciar que el contaminante se quedó encapsulado dentro del edificio abandonado desde hace 23 años.

La firma propiedad de General Electric, ubicada en Alfonso Reyes 1627-A en la manzana entre Calzada Victoria, Aquiles Serdán y Luis Mora, colonia Sarabia, delata la presunción de contaminantes tóxicos: puertas, ventanas y rendijas fueron selladas con cemento y blocks desde hace años.

Esteban Hernández Hoyuela, vecino sobre Calzada Victoria, señaló que el problema de contaminación afecta a más de dos mil vecinos, trabajadores y comerciantes de la zona donde el olor y los tóxicos se hacen presentes.

"Aquí huele a gas, pero no es gas, es el tóxico que quiere salir y no alcanza a salir; si alguien hace un boquete ahí, olvídate del problema para toda la gente, se va al cerebro; va para unos 23 años que hay desechos tóxicos, mercurio y plomo, que nos afecta en la salud, aquí hay gente de la tercera edad, niños y tenemos el problema de la fábrica", agregó Hernández Hoyuela.

En mayo del 2011 se informó que el predio de 2.1 hectáreas donde se ubica la fábrica sería convertido en un área verde similar a La Alameda, proyecto que fue confirmado en esa ocasión por el entonces alcalde de la capital del estado, Fernando Larrazabal Bretón, quien informó que comprarían el predio a la empresa norteamericana.

Sin embargo, todo quedó en una declaración, pues la operación se abortó.

"Se nos dijo que se iba hacer una plaza pública y nos jugaron el dedo en la boca, sigue contaminado por eso está tapado, no han sacado los tóxicos, hay que sacar los desechos tóxicos y proceder", cuestionó.

Blanca Luna, con 50 años de vivir en el sector, recordó que observan personal de la empresa realizando labores de medición en las alcantarillas, por lo que presumen que los desechos continúan en el interior del inmueble.

"Siempre vemos gente midiendo las alcantarillas, los contratan para hacer mediciones, dicen que hay mercurio y otras sustancias, eran los americanos que vinieron, eran los dueños de General Electric, que ya la dejaron abandonada, la dejaron contaminada y ya se fueron.

"Por eso taparon, bloquearon y sellaron las ventanas de la fábrica, vinieron todos cubiertos con trajes blancos en el 2005 para hacer mediciones (de los metales) en cada alcantarilla y en toda la manzana", dijo.

Laura Frías, otra residente desde hace 40 años en el sector, narró cómo jugaban desde pequeños con los metales, que continúan en el interior de la fábrica ahora abandonada.

"Todos los niños juntábamos frascos, las gotitas y le rascábamos y salía, juntábamos una botella porque caía mucho mercurio, sin saber que era dañino; debe haber quedado adentro porque nunca hemos visto que hayan venido a hacer un mantenimiento de limpieza", relató.

Por su parte, Candelaria Camino, vecina de más de 60 años de la colonia Obrerista en su cruce con Luis Mora, señaló que en el sector despide un olor emanado de la empresa y que es más intenso a los que viven frente a ella.

"Ya nos hemos cansado de decirles que pongan un autodescuento, lo que sea, porque no sabemos qué hacer con esa cosa, que despide un olor, que hay mercurio y que están abandonados los materiales... se requiere una buena limpieza", afirmó.

FOTO: Raúl Palacios

EDUARDO MENDIETA