25 de febrero de 2014 / 12:38 a.m.

Exigido por los triunfos de sus rivales directos el fin de semana, el Villarreal tampoco falló el lunes y ganó 2-1 en cancha del Espanyol para mantenerse firme en el quinto lugar de la liga española y a rueda del Athletic de Bilbao, que posee por ahora el último boleto para jugar la próxima Liga de Campeones.

Con los tres puntos cosechados ante el equipo que dirige el mexicano Javier Aguirre, el Villarreal acumula 43 unidades, cuatro menos que el conjunto bilbaíno, que también venció el domingo al Betis.

El "Submarino Amarillo" mantuvo así la distancia con su principal competidor, así como sus perseguidores, Real Sociedad y Valencia, a su vez ganadores por la 25ta fecha.

Más lejos quedó el Espanyol, actual décimo con 32 puntos, tras caer en su estadio y ver rota una racha de dos victorias seguidas. El Villarreal hizo lo inverso: cerrar un tramo de dos derrotas gracias a los goles de Moisés Gómez a los 36 minutos y Jeremy Perbet a los 50, aunque sufrió tras recortar el colombiano Jhon Córdoba (77) por los blanquiazules, y su arquero salvó un penal en los descuentos.

El Real Madrid lidera en solitario el campeonato con 63 puntos tras vencer el fin de semana por 3-0 al Elche y beneficiarse de las derrotas del Barcelona, 3-1 en cancha de la Real, y del Atlético de Madrid, 3-0 ante Osasuna. Tanto el Barsa como el conjunto colchonero acumulan 60 unidades en la segunda y tercera plaza, respectivamente.

El partido entre Espanyol y Villarreal fue también un choque de estilos, con los de Aguirre tirando de músculo en la zona media, donde los amarillos resolvieron a menudo con velocidad y finura, casi siempre partiendo de la movilidad entre líneas del mexicano Giovani Dos Santos, muy a gusto con su rol de crupier.

Empecinado en robar la pelota, el Espanyol nunca supo qué hacer con ella, soltando balonazos imposibles para un Sergio García muy desasistido, con Córdoba relegado a la suplencia.

El ímpetu blanquiazul se fue disolviendo con cada zarpazo del Villarreal, que avisó con dos roscas ajustadas de Tomás Pina y el joven argentino Matías Nahuel, un puñal por el flanco izquierdo, desde donde encaró el mexicano Héctor Moreno y cruzó un balón preciso para que Gómez, llegando por banda opuesta, solo tuviera que empujar a la red.

Perdido el Espanyol, aún estuvo a punto de encajar el segundo en balón retrasado por Víctor Sánchez que Jeremy Perbet no supo convertir ante Kiko Casilla y Moreno, quien despejó en el área chica.

Insatisfecho con el juego de su equipo, Aguirre dio entrada a Córdoba al descanso, pero el golpe de riñón fue frenado en seco por el segundo del Villarreal, forjado en banda derecha con centro de Mario Gaspar que tocó Dos Santos lo justo para que repeliera Casilla a pies de Perbet, oportuno recolector para su octava diana.

La tibia propuesta "periquita" siguió estrellándose en el fútbol rico en matices del Villarreal, gobernador absoluto del partido aunque demasiado caritativo con el rival, como lo fue Dos Santos en una definición desviada tras cesión de Nahuel.

El pecado a punto estuvo de costarle caro al cuadro visitante, pues el Espanyol recortó a la que se percató del relajo rival, ganando un balón largo García y profundizando para Córdoba, quien fusiló a Sergio Asenjo en carrera.

El abordaje local generó un penal en la agonía por mano de Gabriel Abreu, pero Asenjo salvó el triunfo del Villarreal, tapando el disparo potente de García desde los 11 metros.

AP