3 de enero de 2014 / 04:50 p.m.

En el Partick Thistle, club de la Primera escocesa, no toleran a los jugadores flojos, por lo que se han ingeniado un curioso castigo al de peor rendimiento en las prácticas.

Se le obligará a vestirse de rosa.

Este castigo es una tradición en diferentes grupos sociales, de trabajo, incluso en algunos deportes, pero este club de Escocia encontró una forma muy cómica de erradicar a la flojera en el equipo. Gary Fraser fue el primero en sufrirlo.

El mediocampista de 19 años, tuvo que vestirse completamente de rosa. Luciendo casi como una bailarina clásica, con tutú incluido

El castigo no solo se debió a su falta de ganas en la semana. También tuvo mucho que ver su expulsión, que derivó en una suspensión de nueve fechas. Sin embargo, el joven no soportó la humillación y explotó. En los hombros de su compañero de equipo James Craigen, rompió en llanto.